Logroño (EFE).- La Rioja registró el año pasado un crecimiento vegetativo negativo, de 1.273 personas, al contabilizar 2.191 nacimientos y 3.464 fallecimientos, según revelan los datos publicados este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística.
Las estadísticas de Movimiento Natural de la Población e Indicadores Demográficos Básicos de 2022 elaborados por el INE indican que el año pasado los nacimientos descendieron el 0,05 en La Rioja (con un bebé menos) y los decesos crecieron el 1,6 % (53 muertes menos).
Las riojanas tuvieron una media de 1,24 hijos, lo que sitúa a la comunidad en la quinta autonomía con más fecundidad.
La esperanza de vida se sitúa en La Rioja en una media de 83,2 años: 80,4 en el caso de los varones y 86 para las mujeres.
Además, durante el año pasado se registraron en la región un total de 1.214 enlaces matrimoniales.
En España, el pasado año registró menos nacimientos, menos hijos por mujer, más alumbramientos de mujeres mayores de 40 años, más fallecimientos, una ligera reducción de la esperanza de vida femenina y muchas más bodas que 2021.
En 2022 se produjeron 329.251 nacimientos en España, que fueron 8.129 menos, un 2,4 %, que en 2021, lo que confirma una tendencia a la baja, sólo interrumpida en 2014, que acumula un descenso del 27,6 % en los diez años transcurridos desde 2012.