Los dos acusados por el crimen de Cuzcurrita durante el juicio. EFE/Raquel Manzanares

Uno de los acusados del crimen de Castillo asegura que es «antiviolencia»

Logroño, (EFE).- Uno de los dos acusados por el crimen del hostelero riojano Guillermo Castillo, en mayo de 2023 en Cuzcurrita del Río Tirón, ha asegurado este lunes, en la novena sesión del juicio con jurado que se celebra en la Audiencia de La Rioja que es «antiviolencia».

Así lo ha defendido cuando el juez ha dado la palabra a los dos acusados, un hombre de 54 años vecino de Logroño y otro de 39 residente en Pradillo, antes de terminar la sesión, tras la que este martes entregará el objeto del veredicto a los miembros del jurado.

El acusado de mayor edad ha indicado que estaba conforme con la intervención de su abogado y el otro ha insistido en que en ningún momento creyó que iba a ocurrir lo que sucedió -según él, fue el otro procesado quien agredió al hostelero- «porque soy antiviolencia».

Las defensas de ambos procesados han solicitado la libre absolución, uno porque asegura que no participó en los hechos y el otro inculpa al otro acusado.

El abogado del acusado vecino de Logroño ha subrayado que su cliente no tenía ningún motivo para participar en el crimen y ha cuestionado la investigación de la Guardia Civil, que «se obcecó en una línea de trabajo» con los dos encausados.

Los investigadores inculparon a estos dos hombres «basándose en datos especulativos, con bastante margen de discrecionalidad», por lo que «hay muchas dudas y ninguna prueba de cargo contra mi cliente», ha afirmado.

«Solo una versión sin pies ni cabeza puede incriminar a mi cliente» ha dicho el abogado, que ha puesto en duda que el crimen fuera fruto de «un plan elaborado», como sostiene la fiscal.

Su teoría es que el otro acusado «sabía que para robar tenía que matar (a Guillermo Castillo) porque le iba a reconocer» y, «además, tenía un móvil personal, por eso se ensañó, pero mi cliente no tenía esos motivos».

Condenado por los medios de comunicación

La abogada del acusado vecino de Pradillo ha lamentado que su cliente «ya es culpable a través de los medios de comunicación», una afirmación que le ha costado una amonestación del presidente del tribunal, quien también la ha llamado la atención por aludir a aludir a la vida de la víctima y a sus hijos.

Ha asegurado que su cliente solo mantenía una relación con el otro acusado para consumir droga y por eso fueron a Cuzcurrita para que Castillo le dejara dinero y «fue su compañero quien se abalanzó sobre la víctima», ha asegurado.

«Se ha avanzado -ha dicho- en una teoría dada para avalar la investigación, pero no hay pruebas, solo el testimonio de dos agentes tras encontrar a un testigo protegido meses después de los hechos y después se ha construido la historia».

Esta abogada ha pedido al jurado que dude porque en este caso «no hay ninguna prueba objetiva, solo indicios»; y cree que en estos participaron otras personas, pero no se sabe porqué se ha negado la investigación.

Ha concluido que pedir para su cliente 27 años de cárcel, como plantea la fiscal; o prisión permanente revisable, como defienden las acusaciones particulares, es «grave cuando no hay ninguna prueba de cargo» para condenar a su cliente, «sin tener en cuenta que el autor del asesinato pudo ser el otro acusado u otra persona».