El director general del Consejo Regulador de la DOCa Rioja, José Lusi Lapuente, en una imagen de archivo. EFE/Raquel Manzanares

El vino de Rioja tiene «un sabor agridulce» por los aranceles, pero mantiene la esperanza

Logroño (EFE).- El acuerdo en materia arancelaria entre Estados Unidos y la Unión Europea ofrece «un sabor agridulce» a la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja, ha afirmado su director general, José Luis Lapuente, pero mantiene la esperanza de que esta situación pueda reconducirse y el vino sea excluido en el detalle del acuerdo.


Lapuente, en declaraciones a los medios de comunicación, ha indicado que la parte positiva del acuerdo, que establece un arancel del 15 % a la mayoría de las transacciones comerciales entre ambos bloques, es tener la certeza de cuál será el escenario final en la relación con Estados Unidos.

Estados Unidos, para Rioja, es «un mercado muy importante, se ha convertido en el segundo destino, tanto en valor como en volumen»; y es «un mercado estratégico, al que le ha estado penalizando la incertidumbre con estos mensajes contradictorios y, a veces, alarmistas que se han producido desde la administración norteamericana», ha dicho.

Ello ha provocado «dientes de sierra en el comportamiento de la comercialización en lo que va de año», ha señalado, por lo que «el hecho de tener ya unas reglas de juego ciertas es relevante para la DOCa Rioja», que incluye a las comunidades riojana, vasca y navarra.

La parte negativa de ese acuerdo, para Lapuente, es que se trata de «un gravamen sobre el producto, que no hace sino encarecerlo».

«Si no se encarece, obliga a un sacrificio de márgenes, que es algo que es contrario a lo que se ha venido demandando por el sector vitivinícola nacional y muy en particular por Rioja», ha incidido.

Se ha referido a que «se buscaba una competencia sin ningún tipo de injerencia, un desarme arancelario que nos permitiera competir en el mercado precisamente con el valor de nuestro producto y sin ningún tipo de mochila».

En una imagen de archivo, el director general del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Calificada (DOCa) Rioja, José Luis Lapuente. EFE/ Raquel Manzanares

Resiliencia y fortaleza

Lapuente ha resaltado que se trata de un acuerdo que «no es deseable», pero hay que considerar que es una medida horizontal que aplicará a todos los Estados miembros de la UE y cree que todavía se puede «tener la esperanza de una oportunidad».

Esa oportunidad es que «se materialice ese listado de productos agroalimentarios estratégicos de exenciones, oportunidad que va a agotar Rioja por todos los resortes» y lo hará a través de las organizaciones de las que forma parte para insistir en que el vino sea excluido en el detalle del acuerdo.

«Si no es así, Rioja lo que hará es demostrar su resiliencia, la fortaleza de su presencia en el mercado; y aprovechará el aprecio y la fidelidad que tiene el consumidor norteamericano de su producto», ha precisado.