Pilar Mazo|
Logroño (EFE).- El Gobierno de La Rioja reforzará este año los servicios de inspección de alojamientos turísticos con la incorporación de un segundo inspector, con el objetivo de «asegurarse de que la situación del sector alojativo en la comunidad sigue siendo saludable», dentro de una coyuntura, en la que la capacidad está en aumento, dentro del marco legal.
Así lo ha explicado a EFE la directora general de Turismo, Virginia Borges, quien ha informado de que esta segunda plaza ya está incluida en la Relación de Puestos de Trabajo del presente año.
Actualmente, ha informado, La Rioja tiene registrados 84 apartamentos turísticos y 1.807 viviendas de uso turístico. En este último caso, 853 están ubicadas en Logroño y 954 en el resto de la Comunidad.
La Comunidad Autónoma de La Rioja tiene la competencia de velar por el cumplimiento de la normativa a través de las inspecciones y, en su caso, la tramitación de los correspondientes expedientes sancionadores, ha detallado.
Desde el pasado 1 de enero hasta finales de agosto, se han tramitado 49 expedientes, de los que 26 se han iniciado de oficio y el resto por la presentación de una reclamación.
Estos 49 expedientes han dado lugar al inicio de 14 expedientes sancionadores por incumplir la normativa turística, de los que 9 corresponden a viviendas de uso turístico, 4 a hoteles y un restaurante.

Turistas acceden a uno de los alojamientos turísticos de La Rioja. EFE/ Raquel Manzanares
Se cumple la normativa

Imagen de archivo de la directora general de Turismo, Virginia Borges, en un acto de entrega de premios del XXIII Concurso de Pinchos de La Rioja . EFE/ Raquel Manzanares
Catorce expedientes sancionadores, sobre cerca de dos mil alojamientos de esta naturaleza, da idea de que, en un alto porcentaje, se cumple la normativa en La Rioja. «El resto son especulaciones», ha asegurado.
De estos 9 expedientes, 5 son infracciones graves con multas de entre 720,60 y 1.201 euros por utilización de denominaciones diferentes a los que corresponden conforme a su clasificación y comercializar y publicitar la vivienda con una capacidad superior a la permitida, ha indicado.
Los 4 restantes son leves, con sanciones de entre 150 y 300 euros, por no colocar la placa identificativa en un lugar visible de la entrada de la vivienda, no incluir la identificación de la inscripción en el registro de proveedores de servicios turísticos o no incluir en la publicidad el número correspondiente a su inscripción en el registro de proveedores.
Las 4 infracciones interpuestas a hoteles son leves, con multas de entre 150 y 450 euros por incumplimientos de la normativa.
La interpuesta a un restaurante conlleva dos infracciones leves, con multa de 300 euros, por carecer de cartel anunciador de hojas de reclamaciones y del aforo máximo autorizado y no comunicar el cambio de titularidad del establecimiento.
En todos los casos, ha recalcado, los expedientes se han resuelto o están en fase de tramitación.
No hay ruptura del equilibrio
Borges también ha informado de que la ratio de viviendas de uso turístico es de una por 183 habitantes en el conjunto de la comunidad y de 177, en el caso de Logroño.
A priori, no se consideran cifras que supongan riesgo de ruptura del equilibrio en cuanto al resto de alojamientos poblacionales, ha precisado.
Ha asegurado que los alojamientos turísticos riojanos, como hoteles, apartamentos y viviendas de uso turístico, son un modelo de turismo que «amplían las posibilidades» del alojamiento del turismo.
También ha recalcado que todo lo concerniente a los alojamientos turísticos y, en particular, a estas dos modalidades -apartamentos y viviendas de uso turístico- es un «tema delicado, complejo y con muchas interpretaciones».
Normativa compleja
La normativa que los regula también es compleja, ya que, en función de que sean apartamientos o viviendas de uso turístico, ha indicado, se rigen por unas u otras normativas, algunas de ámbito estatal, europeo y municipales.
El Gobierno de La Rioja, ha recordado, tiene la competencia exclusiva en materia de promoción y ordenación del turismo, no concede licencias de viviendas de uso turístico, sino que es el proveedor el que, si cumple los requisitos al respecto, debe comunicarlo con antelación al inicio de la actividad e inscribirla en Registro.
A parte de lo anterior, cada ayuntamiento podrá tener sus ordenanzas reguladoras de la actividad de alojamiento de viviendas de uso turístico, pero no eximen de la preceptiva comunicación de actividad a la Dirección General de Turismo.
A este respecto, ha incidido en la complejidad normativa en este tipo de viviendas, con la Ley de Propiedad Horizontal, entre otras, y las ordenanzas municipales.
El Ejecutivo también colabora con los ayuntamientos en el análisis de las diferentes situaciones concretas para conseguir que el sector alojativo turístico «siga siendo igual de saludable», ha dicho.
La Rioja, ha concluido, es una comunidad se está desarrollando turísticamente, con una capacidad alojativa que está en aumento, dentro del marco legal y con una situación «controlada» en cuanto al ratio de estas viviendas por habitantes.