Pilar Mazo|
Logroño (EFE).- La Granja Los Sota, situada en la localidad riojana de Aldeanueva de Ebro, donde se crían 83.500 pollos y 4.500 cerdos en naves cerradas, valora todas las precauciones establecidas en España ante posibles contagios de gripe aviar, pero cree que «existe mucha alarma», ha indicado a EFE una de sus socias, Isabel Sota.
Sota, en declaraciones a EFE, ha sostenido que es muy difícil que la gripe aviar afecte a la salud humana, salvo lo que puede ser una gripe «normal, nada que ver con la aviar».
«Se está alarmando mucho al ciudadano porque todos los años hay brotes por el tema de las migraciones (de aves silvestres)», algo que «está fuera de nuestras manos», ha asegurado esta granjera, quien es una de las tres socias de esta explotación familiar de cría y engorde de pollos.
Ha reconocido que España ha tenido la «mala suerte» de que estas aves migratorias silvestres vienen infectadas de Alemania, que se enfrenta a uno de los brotes de ‘influenza aviar’ más graves de los últimos cinco años, y «hay muchas aves que fallecen y caen» al suelo en su desplazamiento migratorio.

Detalle de un comedero en una granja en El Viso (Córdoba). Imagen de archivo. EFE/Rafa Alcaide
El miedo siempre está
Sin embargo, «siempre está el miedo», ha subrayado Sota, quien ha expresado su confianza en que, «haciendo las cosas bien, con mucha más precaución aún», no se transmita la enfermedad a los pollos de esta explotación.
Ante la incertidumbre generada en el consumidor por el impacto de la gripe aviar, ha asegurado que «el pollo tiene la misma calidad y seguridad de siempre».
Esta granja, ha añadido, «se somete a analíticas de agua, pienso, salmonella en todas las crianzas. Es muy difícil que el animal tenga problema alguno para el consumo».
«Si un ave está realmente afectada (por gripe aviar), fallece», con lo que, para el consumidor, «no hay problema alguno», ha recalcado esta granjera, quien ha transmitido tranquilidad a la población en el consumo avícola que se comercializa y que tiene unos controles de trazabilidad.
Ha subrayado que, «incluso estando infectados los animales (las aves, por gripe aviar), como mucho, al humano le puede afectar en lo que puede ser una gripe normal, nada que ver con la aviar», aunque ha incidido en la importancia de la precaución.
Se produce menos pollo del que se consume
También ha explicado que la forma de trabajo de esta explotación es diferente a una granja de cría de corral, ya que las aves en esta granja están en naves cerradas.
Al ser una granja donde las aves están cerradas, en su opinión, «es más complicado que se infecten», aunque ha incidido en que «el peligro siempre está ahí» y hay que extremar la precaución y aplicar buenas prácticas de bioseguridad.
Antes de la entrada a las naves de esta granja, ha explicado, la persona que accede a las mismas se coloca unas botas que hay a la entrada y se quita el calzado que lleva de la calle para evitar posibles contaminaciones de gripe aviar, que podrían venir por el efecto de las migraciones.
Respecto a la forma de funcionar de la Granja Los Sota, ha detallado que tiene contrato con una empresa integradora, encargada del suministro de los animales, los piensos, analíticas veterinarias, la comercialización e, incluso, cuando hay un brote, lo pone en conocimiento de la granja para adoptar todas las medidas de precaución.
Ha recalcado que, al ser la integradora la encargada de la comercialización, desconoce el impacto de una hipotética caída de ventas por gripe aviar.
Sin embargo, ha subrayado que, actualmente, se produce menos pollo del que se consume, «hay mucha demanda» y «se está alarmando mucho al ciudadano» porque «todos los años hay brotes por el tema de las migraciones».
Ha recordado que esta explotación comenzó su actividad como una granja de cría de cerdos y, posteriormente, diversificó su actividad a la avicultura, un sector del que, al menos en lo referente al pollo, ve que está en alza por su gran demanda










