Eduardo Palacios / Logroño, (EFE).- Logroño acoge la muestra «Puntadas de dignidad», compuesta por nueve trajes que van más allá de las prendas, ya que han sido confeccionadas por supervivientes de la trata de mujeres para simbolizar que se puede salir de esta situación.
La consejera de Salud y Políticas Sociales del Gobierno riojano, María Martín, ha inaugurado la muestra junto a la directora ejecutiva de la Asociación para la Prevención, Reinserción y Atención a la Mujer Prostituida (APRAMP), Rocío Mora, ya que esta entidad es la que ha acompañado a las víctimas de trata en su proceso para abandonar esa situación y formarse en este sector.
Además de ver los trajes, varios de ellos de noche, los visitantes pueden conocer la historia de las mujeres que los han creado a través de un código QR, en el que también se explica el proceso de confección de cada pieza.
Pero lo más emotivo es escuchar de la mano de sus protagonistas el proceso de cómo salieron de la trata, descubrieron una vocación y pudieron reconstruir su vida lejos de la trata y la explotación sexual.

Inauguración de la exposición «Puntadas de dignidad», que presenta trajes confeccionados por mujeres supervivientes de la trata sexual, acompañados de sus testimonios para reivindicar la dignidad y la justicia, este miércoles, 26 de noviembre, en Logroño. EFE/Raquel Manzanares
APRAMP trabaja desde hace tres décadas para sacar a mujeres de la explotación sexual y, «en este tiempo, este problema ha cambiado muchísimo», dado que «ya no trabajamos en las calles y por eso la trata es invisible, cada vez más», y «esto nos obliga a ser proactivos», ha explicado Mora.
«Si difícil es salir de la violencia de género, hay que imaginar lo complicado que es cuando hay una red de crimen organizado», ha recalcado Mora, quien ha detallado que han trabajado con mujeres de 49 nacionalidades diferentes y, en los últimos tiempos, detectan un incremento de las españolas que son captadas y explotadas.
Alzar la voz
Ha afirmado que, ante este problema, «hay que alzar la voz» porque «son mujeres que han sido explotadas en nuestras calles y polígonos industriales, ahora lo son en las redes sociales» y «hay que decirles que hay salida».
Las mujeres que han confeccionado estos trajes «tienen una nueva vida en libertad y en dignidad, porque han sido valientes y han alzado la voz por otras compañeras que hoy no pueden hablar», ha dicho.
Esta asociación ha atendido a más de 5.500 mujeres, de las que unas 2.250 han pasado por sus centros de acogida; ha formado a 659 y unas 150 han iniciado un proceso penal.
“La trata no es una elección, sino una de las formas más extremas de violencia y esclavitud contemporánea, una de las violaciones más graves de los derechos y una de las expresiones más crueles de la desigualdad entre hombres y mujeres”, ha afirmado la consejera riojana.
Ha destacado que, a través de la formación, del acompañamiento integral y de oportunidades reales de empleo, «cualquier mujer víctima de trata puede reconstruir su proyecto de vida y salir de ese infierno”.