Rebeca Palacios |
Logroño (EFE).- La actriz Esther Sanz realiza «un acto de memoria en voz alta» sobre la tradición de su familia materna en el canto y la repostería en la obra ‘A las mujeres de familia’, que este sábado representa con Nueve Lunas Teatro en un obrador en Logroño, dentro del ciclo ‘Escenario Insólito’ del Festival Actual 2026.
Esta intérprete najerina ha explicado a EFE que se trata de una representación escénica «bastante íntima», inspirada en la conferencia ‘Las nanas infantiles’ de Federico García Lorca.

«En todos los paseos que yo he dado por España, un poco cansado de catedrales, de piedras muertas, de paisajes con alma, me puse a buscar los elementos vivos, perdurables, donde no se hiela el minuto, que viven un tembloroso presente. Entre los infinitos que existen, yo he seguido dos: las canciones y los dulces», resaltaba el poeta granadino.
Esta charla, en la que Sanz profundizó durante sus estudios en la Escuela Universitaria de Artes TAI de Madrid en 2020, le sirvió como «pretexto» para homenajear a las mujeres de su familia: pasteleras de oficio y joteras de afición.
Herencia intergeneracional
«Desde pequeña», ha relatado, «tanto los dulces, como los cantos, me han interpelado a lo largo de mi vida por herencia intergeneracional de mi madre, mis tías y mi abuela materna».
Cuando su abuela Gloria, quien falleció hace varios meses, perdió la voz, dejó de hablar y de cantar, entonces se dio cuenta de que «el lenguaje del amor era el canto», por lo que ella, que nunca había seguido la tradición familiar, quiso poner en valor los dulces y las canciones.
En la obra actúa «acompañada» por las veinte personas que forman el público, ya que este ciclo ‘Escenario Insólito’ está concebido para aforos reducidos.

«El público del espectáculo no viene solo observar, viene a estar dentro de la obra y a formar parte del propio proceso de la representación», ha explicado.
Así, ha recreado ese espacio común en el que un conjunto de personas se juntan para crear algo en comunidad, una idea que tomó del relato ‘Los hornos’ incluido en el libro ‘El río’ de Ana María Matute, en el que relata cómo las mujeres de Mansilla de la Sierra (La Rioja) se reunían para amasar el pan para todo el pueblo.
Sanz, quien también se dedica profesionalmente a la gestión cultural, pretende que los espectadores se olviden de «esta sociedad que invita tanto a la individualidad, los ritmos rápidos y la sobrestimulación y disfruten durante 45 minutos de pausa, comunión y poder juntarse todos solo para ver una obra de teatro».

Danza con el ‘Rompeolas’
Otro de los lugares que acogen esta edición del ciclo ‘Escenario Insólito’ es el Mercado de Abastos de Logroño, donde la compañía Higiénico Papel Teatro representa ‘Rompeolas’, creada, interpretada y dirigida por el bailarín gijonés Pablo Dávila.
Ha detallado a EFE que esta obra, un solo de danza contemporánea, ya surgió en un inicio para representarse en espacios poco convencionales.

Dávila (Gijón, 1999) ha explicado que, «al igual que un rompeolas toma forma por las mareas que chocan contra él, la personalidad humana también va adaptándose a las experiencias que viven las personas y los cambios que sufren» a lo largo de su vida.
La interacción con el público es muy especial en esta obra, ya que se genera una relación distinta entre el intérprete y los espectadores, al evitar la cuarta pared que existe en un escenario convencional con sus filas de butacas enfrente.
Dávila, quien ha sido coreógrafo y bailarín en la gira ‘La romería’ del asturiano Rodrigo Cuevas, tiene previsto en 2026 representar su último espectáculo, ‘Duetos sobre la fortuna’, y también se embarcará en la residencia artística ‘El Palacio’ de Gijón para su próximo proyecto, titulado ‘Foguera’.