Sergio Jiménez Foronda | Logroño (EFE).- Logroño cuenta con 46.019 árboles, algunos de ellos centenarios, de 227 especies distintas, si bien la mitad del total pertenecen a solo 10: platanero, tilo, aligustre, robinia, ciprés, ‘sempervirens’, ‘hippocastanum’, pino, arce y ciruelo.
Así lo ha afirmado a EFE el concejal de Medio Ambiente, Jesús López, quien ha explicado que la capital riojana cuenta con un Mapa de Matorrales y Bosques, que data de 2020 y en el que se recoge su variada flora.
De esos más de 46.000 árboles, un total de 18.587 se encuentran en las aceras de la ciudad; mientras que los otros 27.432 se aglutinan en zonas verdes y parques de la capital riojana.
Además, ha proseguido, hay 130 especies de arbustos, que ocupan una superficie total de 164.600 metros cuadrados de la ciudad, y “la mayoría de ellos no generan mucho volumen porque se han plantado en el casco urbano y en parques y jardines, por lo que no hay que hacerles actuaciones todos los años”.
Ha señalado que entre los ejemplares de la flora logroñesa que pueden ser problemáticos se encuentra el ailanto, que “cuando se detecta uno, si es posible, hay que eliminarlo”.
El ailanto es “una especie invasiva que genera un enorme volumen de semillas y que, en pocos años, se apodera de las zonas a una velocidad exagerada”, ha explicado.
“De forma general, no hacemos actuaciones específicas contra esta especie», ha subrayado, «pero sí que es cierto que cuando nos encontramos que tenemos que hacer una intervención y debemos de sopesar si la mantenemos o no, la eliminamos”.

En la actualidad, ha continuado, existe bastante ailanto en las parcelas de la zona del plan especial de reforma interior (PERI) Ferrocarril, en las que todavía no se ha realizado ninguna actuación urbanística, por lo que “el día que se tenga que realizar una actuación, se entrará a eliminarlo”.
Una secuoya de 32 metros de altura
Entre las curiosidades del Mapa de Matorrales y Bosques de Logroño, ha indicado que hay unos pocos árboles catalogados por la Ley de Patrimonio Forestal, como el álamo de 5 metros de perímetro y 23 metros de altura y con más de 100 años, localizado en el Parque de La Grajera.
López ha señalado que la capital riojana también incluye en su flora una secuoya localizada en La Fombera que tiene más de 100 años y una altura de 32 metros; y un cipresal de 12 ejemplares en el cementerio con “un valor estético” por su perímetro de 3 metros, una altura de 20 metros y una edad estimada de 160 años.
“Dentro de la Ley de Patrimonio Forestal no tenemos árboles de mucho patrimonio, sino que son arbolados que se han sido plantados por el hombre, por lo que tampoco tienen ese valor patrimonial”, ha apuntado.
Tal y como consta en la memoria explicativa de este Mapa, los hábitats y sistemas forestales son sumideros de carbono que contribuyen a la lucha contra el cambio climático; además, su conocimiento representa la mejor defensa para la biodiversidad.
Los hábitats y ecosistemas forestales que se pueden encontrar en Logroño son bosques de riberas, choperas, láminas de agua, encinar, pinar y matorrales mediterráneos.