Logroño (EFE).- El exentrenador de fútbol juzgado en Logroño como presunto autor de abuso sexual y otros delitos ha subrayado este miércoles en el juicio que no pidió fotos de desnudos a los jugadores, menores de edad, y que todas sus conversaciones fueron “en tono de broma o vacile, inapropiadas viendo estas circunstancias, pero sin intención” sexual.
La Audiencia de La Rioja ha celebrado la segunda sesión de la vista contra un exentrenador del Club Deportivo Varea (Logroño) y exojeador del Club Atlético Osasuna, a quien el fiscal ha rebajado su petición de pena inicial conjunta de 47 años de cárcel a 40 años y 9 meses, como presunto autor de 13 delitos, entre ellos, abuso sexual continuado a menores de 16 años, acoso sexual, pornografía infantil y revelación de secretos.
La acusación particular, que representa al único chico que denunció y tras el que se localizaron a otras siete víctimas, pide 12 años de cárcel; la abogada del Osasuna rechaza su responsabilidad subsidiaria en la indemnización porque los hechos se cometieron fuera de las funciones del acusado para el club; y la defensa exige su absolución.

El procesado ha recalcado que «nunca jamás» realizó tocamientos a los futbolistas, que tenían entre 15 y 17 años cuando sucedieron estos hechos, entre 2020 y 2022; y que tampoco quedó a solas con los jóvenes.
Al hacer uso de la palabra antes de finalizar el juicio, ha insistido en su inocencia y ha recalcado que ni vio, ni tenía constancia de las fotos de menores desnudos que aparecieron en su teléfono, que son «reprochables a cualquier persona».
También han declarado dos psicólogas que evaluaron a la primera víctima, quien tiene estrés postraumático tras estos hechos, por lo que ha precisado tratamiento psicológico.









