Logroño (EFE).- Varios cientos de logroñeses han cumplido este miércoles con la tradicional veneración del Cristo del Santo Sepulcro, tras la limpieza de la imagen realizada en la capilla de Los Ángeles de la concatedral de Santa María de La Redonda de Logroño.
Esta es la única ocasión en la que se puede contemplar fuera de su urna esta imagen del cristo yacente, que cierra la procesión del Santo Entierro de Logroño cada Viernes Santo.
El acto, organizado por la Cofradía del Santo Sepulcro, ha contado con la asistencia de la presidenta del Parlamento riojano, Marta Fernández; el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, junto a varios miembros de la Corporación municipal; y el consejero de Educación y Empleo del Gobierno regional, Alberto Galiana.

El ritual de extracción del cristo de su urna y posterior limpieza a cargo de varios miembros de la Cofradía del Santo Sepulcro ha comenzado, como cada Miércoles Santo, a las 12 horas en punto, mientras que decenas de ciudadanos esperaban en la calle para participar en el besapiés, que se ha iniciado a las 12:25 horas.
Una talla del siglo XVII
El hermano mayor de la Cofradía del Santo Sepulcro, David Rioja, ha explicado a los periodistas que el acto de preparar esta talla del siglo XVII antes del besapiés se realizaba antiguamente entre los cofrades, pero dado el interés que despierta entre la ciudadanía logroñesa se decidió abrirlo al público, pero solo se accede con invitación.
Los logroñeses son muy devotos de esta imagen y, durante este besapiés, aprovechan para pasar por la talla diversos objetos, como medallas o relojes, además de ofrecer a los bebés para que sean bendecidos.
«Poder ver a nuestro Cristo fuera es una sensación que no se puede explicar con palabras», ha subrayado el hermano mayor de esta cofradía, que tiene su sede en la concatedral de Santa María de La Redonda, fue fundada en 1959 y actualmente cuenta con 275 cofrades.
La hermana mayordomo de esta cofradía, Ana Idoya García Ezquerro, ha explicado a los periodistas que se trata de una limpieza «simbólica», ya que antes se utilizaban aceites para conservar la talla, pero la estropeaba, por lo que después se restauró la imagen.








