Logroño (EFE).- El Consejo de Gobierno ha aprobado este martes la declaración de la trashumancia en La Rioja como Bien de Interés Cultural (BIC) de carácter inmaterial, como reconocimiento formal de una práctica secular que ha configurado el territorio, la organización social y el acervo cultural de amplias zonas de la comunidad.
En la rueda de prensa posterior al Consejo, el portavoz del Ejecutivo regional, Alfonso Domínguez, ha incidido en que esta declaración reconoce la trashumancia como una actividad ganadera extensiva, basada en el desplazamiento estacional del ganado entre pastos de verano e invierno.

Pero también es el conjunto de conocimientos, técnicas, expresiones, creencias, infraestructuras y manifestaciones asociadas a esta forma de vida.
Un fenómeno cultural
Domínguez ha resaltado que se trata de un fenómeno cultural complejo que trasciende lo estrictamente productivo y que ha generado un rico patrimonio material e inmaterial, todavía presente en la memoria colectiva y en determinadas prácticas vigentes.
En La Rioja, la trashumancia ha tenido una especial relevancia histórica en las zonas serranas, particularmente en los Cameros y en los altos valles del Najerilla y del Oja, desde donde partían rebaños —principalmente de ovino merino— hacia zonas de invernada en Extremadura y Castilla-La Mancha, ha detallado.
Junto a los desplazamientos de largo recorrido, también se desarrollaron movimientos trasterminantes entre áreas de montaña y el valle del Ebro, configurando un sistema adaptado a las condiciones climáticas y orográficas del territorio.










