Logroño (EFE).- El ‘Bosque de la Danza’ cuenta con cuatro nuevos ejemplares de árboles en memoria del bailarín español antonio Gades, el argentino José Neglia, el danés Auguste Bournonville y la sueca Birgit Cullberg.
La Casa de la Danza, que creó este ‘Bosque de la Danza» en 2009 cuenta ya con alrededor de 150 ejemplares de diferentes variedades, todos ellos donados a la entidad para honrar la memoria de bailarines y coreógrafos, tanto vivos como ya fallecidos.
Coincidiendo con el Día de la Danza año a año se amplía este bosque, en esta ocasión con un ginkgo biloba, en memoria de Antonio Gades; una araucaria por José Neglia; y dos servales suecos por Bournonville y Cullberg.
El director de la Casa de la Danza, Perfecto Uriel, ha destacado el simbolismo de «celebrar de este modo la memoria de grandes artistas» y ha incidido en que «de Antonio Gades poco se puede decir que no se conozca» mientras que Neglía «fue un artista que promocionó la danza clásica en Argentina y que tuvo la desgracia de morir joven en un accidente de avión» en 1971.
Los otros dos «maestros, coreógrafos y bailarines son más desconocidos» porque desaparecieron hace mucho más tiempo, en el caso de la bailarina sueca en 1999, a los 91 años con lo que llevaba décadas retirada y el danés en 1879.









