El portavoz del Instituto Armado, Miguel Ángel Sáez (c), la Delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz (d) y el coronel Jefe de la 10ª Zona de la Guardia Civil, Enrique Moure (i) informan este lunes sobre los resultados de la operación "Portus-Cale", desarrollada en el marco del "Plan de Actuación contra la Trata de Seres Humanos y la Explotación Laboral".EFE/ Raquel Manzanares

Liberadas 8 personas explotadas laboralmente en La Rioja al anular su voluntad

Logroño (EFE).- La Guardia Civil ha liberado a ocho personas, de entre 40 y 74 años, en Rincón de Olivedo (La Rioja), quienes eran explotadas laboralmente mediante un sistema basado en el miedo y la anulación de la voluntad por parte de un clan familiar, cuyos cinco miembros han sido detenidos y cuatro de ellos han ingresado en prisión.

La delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz; y el portavoz de la Guardia Civil en esta comunidad, Miguel Ángel Sáez, han dado a conocer en una rueda informativa, los detalles de esta operación, denominada ‘Portus-Cale’.

Banner WhatsApp

Sáez ha explicado que esta operación se inició a principios de 2026 cuando la Guardia Civil detectó los indicios de que varias personas de nacionalidad portuguesa residentes en Rincón de Olvido podrían estar siendo explotadas laboralmente por otros compatriotas.

Ha señalado que este grupo criminal estaba compuesto por 3 hombres y 2 mujeres, de nacionalidad española y portuguesa y de entre 24 y 50 años; y operaba de forma que anulaba la autonomía de las víctimas y “se aprovechaba de su situación de necesidad para tratarlas como una ‘mercancía’ de la que obtener beneficio”.

La investigación, ha proseguido, ha constatado que una de las víctimas de esta organización decidió marcharse y murió al ser atropellada en la N-232, en Calahorra (La Rioja), por tres vehículos el pasado 8 de febrero.

LOGROÑO (ESPAÑA), 15/06/2026.- La Guardia Civil ha liberado a ocho personas, de entre 40 y 74 años, en Rincón de Olivedo (La Rioja), quienes eran explotadas laboralmente mediante un sistema basado en el miedo y la anulación de la voluntad por parte de un grupo criminal, cuyos cinco miembros han sido detenidos. EFE/Guardia Civil

Ha señalado que “los explotadores mantenían a los trabajadores en una situación de dependencia, alojándolos en viviendas carentes de las condiciones mínimas de habitabilidad: espacios precarios, falta de higiene y sin comodidades básicas”.

Las víctimas, que han pasado a ser testigos protegidos, “eran alimentadas con carne en mal estado y se les facilitaba el acceso al alcohol por parte de los explotadores como mecanismo de control y aislamiento social”, ha subrayado.

Además, eran sometidas a jornadas de entre 12 y 16 horas diarias en labores agrícolas y de construcción, principalmente.

El portavoz ha remarcado que algunas víctimas acumulaban años de trabajo sin percibir salario alguno; otras cobraban 4 euros por hora, de los que se les descontaban gastos de tabaco y alcohol; e, incluso, «llegaron a ser agredidas físicamente por el simple hecho de encontrarse enfermas y no poder acudir a su jornada laboral”.

Se ha constatado que los principales responsables de la organización llegaron a ingresar, en concepto de trabajos agrícolas, 2,5 millones de euros desde 2022.