San Vicente de la Sonsierra (EFE).- Siete discipliantes han recorrido este domingo las calles de San Vicente de la Sonsierra, en La Rioja, para revivir la tradición medieval de Los Picaos, aunque de una forma mucho más íntima a cómo lo hacen en Semana Santa, cuando miles de personas les acompañan en su procesión.
Esta tradición se rememora desde finales del siglo XV, tanto en Semana Santa como en el primer domingo tras la «cruz de mayo» (salvo que el 3 de mayo caiga en domingo) y lo mismo en la «cruz de septiembre», que debe ser el primer domingo tras el 14 de este mes, en este caso el día 20.
Así la cofradía de la Vera Cruz ha vuelto a organizar este ritual, con siete personas anónimas, con la cara cubierta, que han decidido «picarse» como señal de penitencia.

Han hecho el recorrido inverso a la procesión de exaltación de la cruz, y han decidido «picarse» ya en el recorrido en el caso urbano desde la ermita, dándose golpes en la espalda con una madeja de hilos de algodón.
Junto a cada uno de ellos un miembro de la cofradía como «práctico» ha ido pinchando poco a poco los hematomas que se han producido en la espalda, para que la sangre mane de cada uno de ellos.
Todo bajo la atenta mirada de unos centenares de personas, con un ambiente de respeto y recogimiento que no es igual al de Semana Santa, cuando el atractivo turístico de esta tradición congrega a miles de personas en las calles de San Vicente, que no volverá a repetir este rito de penitencia hasta el Jueves Santo de 2027.











