Arraiz: las mujeres llegarán donde sus méritos lo permitan

Logroño (EFE).- La delegada del Gobierno en La Rioja, Beatriz Arraiz, ha resaltado la incorporación progresiva de mujeres a la Policía Nacional en la región, donde asumen puestos de responsabilidad; y ha animado a incrementar la presencia femenina en el Cuerpo porque las mujeres «llegarán donde sus méritos lo permitan».

Así lo ha defendido durante su intervención en el acto institucional de la festividad de los Ángeles Custodios, patronos de la Policía Nacional, y que se ha celebrado en el paseo del Espolón de Logroño, con la asistencia del jefe superior de Policía de La Rioja, Manuel Laguna; y la presidenta del Gobierno regional, Concha Andreu.

La profesionalidad de la Policía Nacional, su reconocimiento entre la ciudadanía, al igual que el resto de Fuerzas de Seguridad, y también la cercanía a las más de 500 personas desplazadas a La Rioja por la guerra de Ucrania han sido datos resaltados por la delegada del Gobierno.

Ha valorado la «eficacia y profesionalidad» de la Policía para afrontar las nuevas formas de delincuencia, como la ciberdelincuencia, lo que requiere, sin embargo, tener una Policía «cada vez más preparada e incrementar las plantillas», con personal «suficiente para garantizar la seguridad y protección ciudadana.

Laguna ha incidido en la seguridad de La Rioja, que es la tercera comunidad con menor índice de infracciones, con 33,5 por mil habitantes, inferior a la media nacional, situada en 46,2.

Ha recordado también a las víctimas de la pandemia, al personal sanitario, Fuerzas de Seguridad y colectivos que estuvieron, de cerca, luchando contra la enfermedad.

Por otra parte, el coordinador Autonómico de Trasplantes, Fernando Martínez Soba; el abogado del Estado Enrique de la Iglesia y el comandante de la Policía Judicial de la Guardia Civil Enrique Guerrero han recibido algunas de la condecoraciones entregadas este jueves.

A ellos se han sumado la exdelegada del Gobierno, María Marrodán; la madrina del Cuerpo Nacional de Policía Cristina Forner y María San Martín, hija de una víctima del terrorismo en un atentado ocurrido en Logroño en 1980.

Por Pilar Mazo