El IV Congreso Internacional de Barrios Históricos de Bodegas, una cita con el patrimonio sostenible, singular y real

Logroño, (EFE).- El IV Congreso Internacional de Barrios Históricos de Bodegas, que se celebrará los próximos días 17 y 18 en la localidad riojana de Villamediana de Iregua, constituye una cita con el patrimonio sostenible, singular y real de estos espacios patrimoniales.

Así se ha expuesto este lunes en la presentación de este foro, impulsado por el CEIP Rural, con la colaboración de distintas organizaciones e instituciones, como el Gobierno de La Rioja.


El presidente del CEIP Rural, Daniel Osés, ha indicado que este congreso en La Rioja se explica por la diversidad de calados que alberga la región, entre otras regiones vitivinícolas del mundo.

UNA OPORTUNIDAD DE NEGOCIO TURÍSTICO

Los barrios históricos de bodegas constituyen también un ingente valor patrimonial, cuya rehabilitación y revitalización de sus calados es, además, una oportunidad a explotar desde el punto de vista económico y turístico de los municipios donde se asientan.

Este congreso servirá también para conocer cómo se gestionan, recuperan, qué usos les dan, problemáticas y conocer la opinión de expertos en todas las materias que afectan a esta cuestión, que son muchas, ha explicado Osés.

Contará con ponencias y charlas prácticas, que abordarán, de manera integral y multidisciplinar, la visión de este tema tan significativo en La Rioja y en el resto de regiones vitivinícolas de España y del mundo.


Como casos singulares, el congreso contará con la aportación del municipio manchego de Tomelloso que, de 4.000 bodegas subterráneas, conserva en torno a 200 y que está intentando preservar y visibilizar.

También habrá aportaciones del barrio de las bodegas de Oporto (Portugal) y su influencia por el río Duero y las bodegas subterráneas de Tokay, en Hungría.

El barrio de las bodegas de Villamediana de Iregua será otro de los ejemplos a tratar en este congreso, según ha informado la alcaldesa de la localidad, Ana Belén Martínez, quien ha explicado que los calados de esta localidad tienen una antigüedad de cuatro siglos y en el siglo XVIII tuvieron un gran valor comercial, con una producción superior al medio millón de litros de vino comercializados.

Edición web: Pilar Mazo