La importancia de los marcadores de la vitalidad

Logroño (EFE).- El jefe de Histopatología del Instituto de Medicina Legal de Valencia (IMLV), Manuel Fenollosa, ha resaltado que los marcadores que pueden determinar la vitalidad de las lesiones de un cadáver que se encuentre, “incluso, en esqueletización”, y que se hayan producido mientras la persona estaba viva permiten, “en muchas ocasiones”, esclarecer homicidios.

Fenollosa participa en Logroño en el 13 Congreso de Patología Forense, donde ha pronunciado una ponencia sobre «La autopsia en muertes con agresión sexual».

En una rueda informativa, ha afirmado que estos marcadores sirven tanto para hombres como para mujeres, “incluso cuando los cadáveres están en un avanzado estado de putrefacción, lo que es bastante importante”, y permite “esclarecer los hechos y sus repercusiones para los posibles acusados”.

Una de las principales “dificultades” del forense ante un caso de agresión sexual, ha asegurado, es que “no es un acto extraño que el victimario haya tratado de ocultar a la víctima, y, a veces, con cierto éxito, en el sentido de que se tarda mucho en encontrar a esta víctima”.

“Cuanto más tiempo pasa desde el fallecimiento, debido a que la evolución del cadáver está ahí, este se encuentra, muchas veces, en unas condiciones que dificultan esta investigación”, ya que, “al encontrar diferentes lesiones, hay que establecer, de alguna manera, su cronología y su vitalidad”, ha subrayado.

Estas lesiones, ha continuado, pueden haber sido provocadas en vida o después de la muerte de la víctima y determinarlo “viene extraordinariamente dificultado por la evolución cadavérica”.

Fenollosa ha destacado que las muertes con implicación de agresión sexual “se caracterizan por ser actos de extraordinaria violencia», en los que el médico forense, las fuerzas policiales y todos los operadores que trabajan para el esclarecimiento tienen que poner su trabajo en común para tratar de aclarar las situaciones.

En estas investigaciones, ha resaltado, “tiene un papel importante el médico forense para intentar establecer las causas de la muerte, los tipos de lesiones que se han encontrado en el cadáver y la cronología de esas lesiones, si es que hay varias de ellas”; y confirmar que se ha producido una agresión sexual.

“Después de toda la investigación y puesta en común, el último paso es rendir nuestro informe ante la autoridad judicial en el acto del juicio» y, en ese juicio, «responder a las preguntas que nos vayan planteando, tanto la acusación como la defensa”, ha dicho.

Por Sergio Jiménez Foronda