Logroño (EFE).- Unas 50.000 personas viven en exclusión en La Rioja, de las de 27.000 están en exclusión severa, que es el tramo mayor de la vulnerabilidad, según refleja el IX Informe FOESSA sobre Exclusión y Desarrollo Social en esta comunidad, que confirma el avance de la fragmentación social en la comunidad.
Así lo ha detallado este lunes el director de Cáritas La Rioja, Andrés Pérez, en una rueda informativa, en la que se ha presentado el informe, que también apunta a la vivienda y el trabajo precario como las principales barreras para la integración.
Según este estudio, elaborado por la Fundación FOESSA a partir de 556 encuestas a hogares en La Rioja, la infancia, las mujeres y las personas migrantes concentran el mayor riesgo de exclusión en la comunidad.
«Si todas las personas en exclusión en la Rioja se cogieran de la mano -ha explicado Pérez- formarían una cadena de unos 30 kilómetros kilómetros, capaz de unir Logroño con Nájera».
Detrás de estos números, «hay vidas bloqueadas y esfuerzos cotidianos por salir adelante», ha indicado el director de Cáritas la Rioja, quien ha estado acompañado por el coautor del informe y miembro del equipo de Estudios de la Fundación FOESSA, y el responsable de Comunicación Cristiana de Bienes de Cáritas la Rioja, Carmelo Juárez.