Sevilla (EFE).- El delegado de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) en Andalucía, Juan de Dios del Pino, ha asegurado que las previsiones invitan a ser «un poquito más optimistas, aunque con matices», ya que en los próximos días se esperan borrascas menos intensas y el anticiclón de las Azores empieza a acercarse.
En declaraciones a EFE, Del Pino ha indicado que este lunes está pasando sobre la comunidad una borrasca que «no tiene impacto» y se espera otra para el miércoles que tampoco lo tendrá, mientras que a partir del mediodía del jueves llegue otra que «podría tener algo, pero tampoco de la magnitud de las que ha habido» en los últimos días.
«No tiene nada que ver con Joseph, Kristin, Leonardo o Marta», ha asegurado el meteorólogo, que ha añadido que, no obstante, esa borrasca sí puede dejar lluvias más intensas y abundantes en la mitad norte de la comunidad.

En los días previos a su llegada -es decir, hasta el miércoles- se espera alternancia de periodos con lluvia y otros sin ella, más frecuentes estos últimos, además de viento sobre todo en la zona oriental de Andalucía, afectando a Almería, Jaén y Granada.
Además, el anticiclón de las Azores, que ha estado «muy debilitado y desplazado» hacia el sur a unos mil kilómetros de las islas, se está acercando de nuevo a la península y se espera que entre el sábado y el domingo «sea más extenso» y favorezca así a Andalucía y «a buena parte de España».
Mejoría no definitiva
Esta mejoría «no será definitiva», puesto que se aprecian nuevos cambios en los modelos meteorológicos para los días siguientes, pero «no una dinámica como esta de tantos días seguidos con lluvia», aunque Del Pino ha advertido que a más de diez días vista los pronósticos pueden variar.
«Lo que viene no es tan malo como lo que ha pasado», ha dicho el responsable regional de la Aemet, que ha precisado que «no parece lo mismo, ni mucho menos», ya que el episodio de precipitaciones reciente se empezó a anunciar «con diez días de antelación: no se sabía que se podían batir récords, pero sí que venían abundantes lluvias».
Se trata, por tanto, de un episodio «muy excepcional», como lo demuestran dos de los registros obtenidos en Grazalema (Cádiz), que permiten calificarlo como un «hecho histórico» al compararlo con las cifras que se tienen desde 1913, cuando comenzó a realizarse la serie.
Uno de ellos es la máxima diaria, que hasta ahora estaba en los 348.9 litros del 27 de enero de 1948, superado en un 66 % al alcanzarse los 577 litros. El otro es el registro de periodos de 15 días, que en 1970 arrojó 1.200 litros, el récord hasta ahora, superado también en un 66 % al llegar a casi 2.000.
«Esta situación no ha sido adversa porque haya llovido un día, sino porque son muchos días lloviendo», ha señalado Del Pino, que ha explicado que el fenómeno se ha debido a la concurrencia de tres factores: las borrascas atlánticas, flujos muy húmedos procedentes del Caribe y el desplazamiento del anticiclón de las Azores.
Ha precisado que, al estar más alejado ese anticiclón, las borrascas «han bajado mucho y han cogido el flujo que venía impulsado por el viento del oeste», por lo que el impacto ha sido mayor en zonas como la sierra de Grazalema, la serranía de Ronda, la zona del Estrecho y la campiña sevillana.









