Huelva (EFE).- España y Portugal han sellado este viernes una alianza contra el cambio climático que, según sus respectivos jefes de Gobierno, Pedro Sánchez y Luís Montenegro, es necesaria más allá de ideologías.
Sánchez y Montenegro han presidido en el Monasterio de la Rábida, en Huelva, la 36 cumbre bilateral, que ha estado marcada por la situación en Oriente Medio y la posición al respecto de sus países, con un rechazo claro español al ataque de Estados Unidos a Irán y con Portugal apoyando al país norteamericano pero rechazando las amenazas a España por parte de su presidente, Donald Trump.
Así lo han ratificado en la rueda de prensa que han ofrecido al término de la reunión, con participación de once ministros españoles y siete lusos y cuya convocatoria este año tenía como foco principal la colaboración ante el cambio climático, ámbito central de la decena de acuerdos bilaterales suscritos.
Los efectos de las borrascas sufridas por España y Portugal han estado muy presentes en las conversaciones y en esa conferencia de prensa.
Tras expresar a Portugal su solidaridad por la gravedad de las consecuencias de las mismas en el presente año, con las que ha dicho que se ha puesto de manifiesto la «realidad incontestable» del cambio climático, Sánchez ha puesto en valor la firma de la declaración suscrita este viernes para combatirla.
Prevenir inundaciones e incendios
«Hoy hemos sellado una alianza por la seguridad climática y vamos a fortalecer nuestra cooperación en materia de protección civil y de emergencias», ha subrayado el jefe del Ejecutivo.
En ese contexto, ha explicado que se va a reforzar la cooperación en el ámbito de la constelación atlántica, formada por dieciséis satélites de observación de la Tierra que van a permitir a los dos países prevenir mejor las inundaciones, incendios y olas de calor.
Montenegro ha señalado que la colaboración bilateral ante las últimas borrascas permitió que las consecuencias no fueran aún peores a ambos lados de la frontera y, sobre todo, en la parte portuguesa.

Por ello, ha destacado la eficacia de este tipo de cumbres, que permiten la cooperación para ser más ágiles en las respuestas que se necesitan ante esos fenómenos meteorológicos, ante los incendios forestales o ante hechos como el apagón de hace casi un año que afectó a los dos países.
«Lo que hemos conseguido en esta cumbre es crear una agenda compartida que hace que los instrumentos de cooperación sean cada vez más eficaces», ha asegurado antes de hacer hincapié en que España y Portugal tienen muy clara la necesidad de enfrentarse al cambio climático.
Equilibrio posible
Al ser preguntados por el acuerdo logrado en este aspecto por parte de un jefe de Gobierno socialista como Sánchez y otro conservador como Montenegro, éste ha asegurado que para él, para su Gobierno y para Portugal, la seguridad climática no tiene nada que ver con la derecha, la izquierda, el progresismo o los conservadores.
«Para nosotros, esto forma parte de nuestra responsabilidad para proteger a los ciudadanos y es una necesidad para impulsar la competitividad a nivel europeo y reforzar nuestra autonomía energética», ha añadido antes de defender la convergencia de los valores climáticos y económicos.
Tras asegurar que ese equilibrio es posible, ha instado a despolitizar el cambio climático y centrarse en el interés de los ciudadanos.
Con ese análisis ha coincidido Sánchez, quien ha señalado que en este asunto no se tiene que hablar de derecha o de izquierda, sino de ciencia y de hacer caso a las advertencias que se vienen haciendo.
Además, desde un punto de vista económico, ha señalado que hay que ser conscientes de que si no se mitigan los efectos de la emergencia climática, se acaba pagando un alto coste también ese terreno.
La apuesta conjunta por la competitividad europea en el marco de la negociación del próximo presupuesto comunitario, el impulso a las ayudas en materia de vivienda y la movilización de las diplomacias de España y Portugal para lograr que la 30 cumbre iberoamericana que se celebrará en Madrid en noviembre cuente con una amplia presencia de líderes de la región, han sido otros asuntos abordados en la reunión.
Apuesta por las interconexiones
Además, Montenegro ha recalcado que no se puede seguir retrasando el proceso de integración de las conexiones energéticas de la península con el resto de Europa.
A las conexiones ferroviarias se ha referido el presidente del Gobierno, quien ha reiterado su compromiso para acelerarlas entre ambos países.
Por su parte, Montenegro ha confiado en que se pueda cumplir el calendario previsto y que en 2030 esté concluida la línea de alta velocidad Lisboa-Oporto-Vigo y cuatro años después pueda existir una conexión de esas características entre Madrid y Lisboa.
Asimismo, Sánchez ha resaltado los trabajos junto a Marruecos para la celebración del Mundial de fútbol 2030 y ha expresado su confianza de que ese torneo se quede en la Península Ibérica.
El presidente del Gobierno y su homólogo portugués han recordado a las víctimas del accidente ferroviario de Adamuz y han tenido también palabras en homenaje al escritor portugués António Lobo Antunes, fallecido este jueves.