Fotografía cedida por la Presidencia de Brasil que muestra al mandatario, Luiz Inácio Lula da Silva (d), junto a su homologo de Paraguay, Santiago Peña, en la inauguración de la COP15 este domingo, en Campo Grande (Brasil). EFE/ Ricardo Stuckert/ Presidencia de Brasil

Lula y Peña inauguran en Brasil la COP15 sobre las especies migratorias con un llamado a la cooperación

São Paulo (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el de Paraguay, Santiago Peña, inauguraron este domingo en la ciudad brasileña de Campo Grande la decimoquinta conferencia de la ONU sobre especies migratorias (COP15) con un llamado a la cooperación.

Lula y Peña coincidieron en destacar la importancia de actuar de forma conjunta para la protección de corredores ecológicos transfronterizos usados por los animales, así como la necesidad de contar con recursos financieros adecuados.

«Ningún país puede proteger la naturaleza solo», declaró el mandatario paraguayo, antes de defender una cooperación regional basada en la «confianza en la ciencia».

Tras referirse a los esfuerzos compartidos para proteger ecosistemas como el Pantanal y el Gran Chaco, Peña añadió que esta acción conjunta debe ir acompañada de medios adecuados de implementación, con recursos financieros, transferencia tecnológica y capacitación.

Además, el presidente mencionó algunas políticas medioambientales de su Gobierno, como el fortalecimiento de las áreas naturales protegidas, el combate a la caza ilegal y la reintroducción en la naturaleza de especies migratorias amenazadas como el jaguar.

«Proteger el jaguar es proteger un gran patrimonio que tenemos en América del Sur», aseguró.

Lula, a su vez, tomó el ejemplo de este animal para señalar que la naturaleza «no conoce» fronteras y que la supervivencia de estas especies «depende» de acciones colectivas, como el combate transnacional contra crímenes ambientales.

Actualizar la convención sobre especies migratorias

Lula, cuyo país ostentará la Presidencia de la COP durante los próximos tres años, apuntó a la necesidad de «actualizar» la Convención sobre la conservación de las especies migratorias, que entró en vigor en 1979.

Por ello, planteó como una de las prioridades la «movilización» de recursos financieros, mediante instrumentos «innovadores» orientados especialmente hacia los países en desarrollo.

La secretaria ejecutiva de la Convención, Amy Fraenkel, afirmó que la conexión de ecosistemas transfronterizos no suele ser abordada en los planes nacionales de conservación y dijo que «mucho falta por hacer».

«Para las especies migratorias la conectividad ecológica es esencial», señaló.

A lo largo de la próxima semana, más de 2.000 representantes de gobiernos, organizaciones internacionales y ONG discutirán la inclusión de 42 nuevas especies a la lista cubierta por la Convención, que ya cuenta con alrededor de 1200 integrantes.

Según el último informe de la organización, el porcentaje de animales de la lista que vive bajo amenaza ha subido hasta el 24 %, dos puntos más que hace dos años, y un 49 % registra poblaciones decrecientes, frente al 44 % anterior.

Brasil amplia las áreas protegidas en el Pantanal

Entretanto, el Gobierno brasileño anunció la ampliación en un 70 % de dos áreas protegidas situadas en el Pantanal, el mayor humedal del planeta.

La superficie conjunta del Parque Nacional del Pantanal Matogrossense y de la Estación Ecológica de Taiamã sumará 104.200 hectáreas adicionales.

La dependencia afirmó que la ampliación «fortalece» la resiliencia del ecosistema frente al cambio climático, así como la protección de especies amenazadas y de criaderos de peces.

Además, la decisión refuerza acciones de combate a los incendios, una de las principales amenazas al humedal, gracias a la ampliación de las brigadas de bomberos.

El Pantanal, reconocido por la UNESCO como Patrimonio Natural de la Humanidad y que Brasil comparte con Paraguay y Bolivia, es el hábitat de cientos de especies de animales, como el jaguar, el tapir y el oso hormiguero.