El ministro de Exteriores de Israel, Eli Cohen (c), habla en una rueda de prensa en la sede de la ONU rodeado de familiares de secuestrados por Hamás, este 24 de octubre de 2023, en Nueva York. EFE/ Eduardo Muñoz

Israel niega visados a representantes de la ONU tras las declaraciones de su secretario general

Jerusalén (EFE).- El embajador israelí ante la ONU, Guilad Erdán, afirmó hoy que Israel rechazará visados a los representantes de Naciones Unidas tras las declaraciones de su secretario general, Antonio Guterres, quien aseguró que el ataque de Hamás del 7 de octubre “no viene de la nada, sino de 56 años de ocupación”. 

Según Erdán, Israel ya comenzó aplicar esa norma, al negar el visado al subsecretario general de Asuntos Humanitarios de la ONU, Martin Griffiths. 

“Es hora de darles una lección” a los altos cargos de la ONU, afirmó hoy el diplomático, en una entrevista con la radio del Ejército israelí. 

Los comentarios de Guterres de ayer ante el Consejo de Seguridad de la ONU también suscitaron la condena de Dani Dayan, presidente del Museo del Holocausto de Jerusalén, Yad Vashem, que argumentó que “la masacre de judíos por parte de Hamás el 7 de octubre fue genocida en sus intenciones e inmensamente brutal en su forma”.

Para Dayán, el asalto a Israel del grupo islamista palestino, en el que murieron más de 1.400 personas ha puesto a prueba “la sinceridad de los líderes mundiales, intelectuales y personas influyentes” a nivel internacional como Guterres, y el secretario general de la ONU, “no pasó la prueba”. 

El ministro de Exteriores pide la dimisión de Guterres

La polémica estalló ayer ante el Consejo General de la ONU, cuando Guterres condenó “inequívocamente los actos terroristas horribles y sin precedentes” de Hamás, aunque matizó que lo sucedido tienes sus raíces en largas décadas de conflicto con los palestinos.

“Los ataques de Hamás no ocurren en el vacío. El pueblo palestino ha estado sujeto a 56 años de ocupación sofocante”, indicó Guterres.

El ministro israelí de Exteriores, Eli Cohen, canceló unilateralmente una reunión con el secretario general de la ONU, António Guterres, y pidió su dimisión por las palabras que Guterres en el Consejo de Seguridad.

La petición de dimisión la pronunció primero su embajador ante la ONU, Gilad Erdan, en un mensaje de X (antes Twitter), y al ser preguntado Cohen sobre si también él pedía esa dimisión, contestó: “Por supuesto”.

“¿No le da vergüenza?”, dijo Cohen ante los periodistas.

“Guterres no representa los miembros importantes de la ONU”

A continuación, minimizó el papel de Guterres como secretario general: “Él no representa a los miembros más importantes de la ONU, desde luego no a EE. UU., Alemania, Francia o Gran Bretaña, que han apoyado a Israel”, argumentó.

El embajador Erdan, que compareció junto al ministro y varios familiares de los rehenes capturados por Hamás, añadió: “Obviamente, vamos a tener que reconsiderar toda nuestra relación con Naciones Unidas”.

“Hace tiempo que nos venimos quejando de cómo la ONU y sus representantes actúan en Israel, distorsionando la realidad. No informan de lo que pasa de verdad, sacan cosas de contexto, rechazan verificar nuestras denuncias de ataques terroristas (…) y toman las palabras de Hamás como si fueran palabra de Dios”, explicó Erdan.

Guterres tenía previsto una reunión con Cohen y los familiares de los rehenes, que por el momento mantiene, aún sin la presencia de Cohen, aseguró su portavoz, Stéphane Dujarric.

Israel clama contra Catar

Por otra parte, Cohen cargó contra el Estado de Catar por su presunta responsabilidad en el ataque de Hamás y la toma de rehenes del pasado 7 de octubre (en alusión a que la dirección política del movimiento reside en el emirato petrolero).

“Hamás es Catar. Los han financiado durante décadas, dan cobijo a todos sus líderes. Está en su mano actuar inmediatamente y liberar a los rehenes. Hoy, esa es la responsabilidad del emir de Catar” dijo Cohen.

Catar ha estado mediando en las últimas liberaciones de rehenes que el grupo islamista Hamás ha llevado a cabo en los últimos días.