Jerusalén (EFE).- El líder exiliado de Hamás para la Franja de Gaza, Khalil al Hayya, dijo que «no tiene sentido» seguir negociando con Israel un alto el fuego en el enclave mientras los gazatíes mueren de hambre por la ofensiva israelí.
«Las negociaciones no tienen sentido mientras nuestro pueblo en Gaza, incluidos niños y mujeres, son matados de hambre, exterminados y aplastados bajo asedio», dijo el responsable en un mensaje en vídeo compartido en los canales del grupo en redes sociales.
Al Hayya acusó además a Israel de utilizar las negociaciones como «pretexto» para seguir matando de hambre a la población y tratar de lograr «concesiones» que no logra a través de los combates.
Las palabras del responsable llegan después de que el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, dijera este domingo que «no habrá más excusas» para que Israel no mantenga su ofensiva contra la Franja de Gaza, después de que el Ejército anunciase «rutas seguras» para los convoyes de ayuda humanitaria de la ONU en la franja.
Netanyahu aseguró además que Israel está haciendo progresos tanto en los combates como en las negociaciones para liberar a los rehenes, y que independientemente del «camino escogido», el país permitirá una entrada «mínima» de suministros humanitarios.
«Ocultan» que la ofensiva sigue
El grupo islamista Hamás, por su parte, ha denunciado que las «pausas humanitarias» que Israel inició en Gaza son una «tapadera» de cara a la opinión pública internacional para mantener su ofensiva sobre el enclave.
«La realidad sobre el terreno demuestra que esta supuesta ‘tregua’ no es más que una tapadera para engañar a la opinión pública internacional y mantener las masacres contra civiles indefensos», recogió el comunicado de los islamistas, atribuido al miembro de su buró político Ali Baraka.
Baraka se refirió en este sentido a los distintos tiroteos denunciados por la población gazatí en torno a puntos de reparto de ayuda de la Fundación Humanitaria para Gaza (GHF, por sus siglas en inglés) u otras áreas que presuntamente formarían parte de esas pausas con motivos humanitarios.
Según atestiguó EFE, uno de ellos se produjo a manos del Ejército israelí junto al paso fronterizo de Zikim, en el extremo norte de Gaza, cuando miles de personas esperaban al acceso de unos 35 camiones del Programa Mundial de Alimentos (WFP, en inglés).

Trump dice que la situación en Gaza es un «desastre»
Por su parte, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dijo que la situación en Gaza «es un desastre» y lamentó que nadie haya agradecido los 60 millones de dólares que su país ofreció en ayuda alimentaria.
«Al menos esperarías que alguien diera las gracias», afirmó el mandatario en declaraciones a la prensa antes de iniciar una reunión en su complejo de golf de Turnberry, al oeste de Escocia, con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
«Te hace sentir un poco mal cuando haces eso y otros países no dan nada», declaró Trump, pese a que multitud de Gobiernos, incluido el Reino Unido, mantienen su compromiso humanitario con la Franja.
El presidente afirmó que «es terrible» la situación de inanición en que se encuentran los niños gazatíes y lamentó que (el grupo islamista) «Hamás roba la comida y el dinero». «Ese lugar es un desastre», exclamó.
En relación a las conversaciones con Hamás para un alto el fuego, que Israel y Estados Unidos abandonaron al considerar que el grupo las obstaculiza al negarse a devolver rehenes, Trump dijo que el Gobierno israelí «deberá tomar una decisión».
«Sé lo que yo haría pero creo que no es apropiado que lo diga», afirmó el dirigente republicano.
Trump opinó también que «Irán se está aprovechando» y se preguntó «cómo pueden ser tan estúpidos» de decir que continuarán con su proceso de desarrollo nuclear después que EEUU los bombardeara en junio.
Ingresan en norte de Gaza unos 35 camiones de la ONU
Asimismo, unos 35 camiones ingresaron en el norte de la Franja de Gaza con comida del Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, cinco días después de que Israel los estuviera reteniendo, atestiguó EFE en el lugar.
Según pudo ver EFE, hacia las 6.40 hora local (3.40 GMT) entró el primer grupo de diez camiones, que fueron asaltados. Hacia las 8.30 entró una segunda tanda de 10, también asaltada. Posteriormente entraría una tercera tanda de diez y, finalmente, una de cinco, cuyo contenido también vació la población hambrienta.

Jordania y Emiratos lanzan 25 toneladas de ayuda
Por otro lado, las Fuerzas Armadas jordanas y emiratíes realizaron tres lanzamientos aéreos a la Franja de Gaza con 25 toneladas de ayuda humanitaria, en medio de una crisis alimentaria provocada por las restricciones al ingreso de suministros impuestas por Israel y por las que han muerto por desnutrición 133 personas desde el inicio de la guerra.
La operación abarcó varios puntos de la Franja de Gaza, en coordinación con diversas instituciones, como la Organización Benéfica Hachemita de Jordania, «con el objetivo de aliviar el sufrimiento humanitario y apoyar a la población» gazatí, según un comunicado del medio jordano.
Jordania hizo hincapié en que estos lanzamientos aéreos no sustituirán la ayuda terrestre a la población de la Franja de Gaza, «ya que los convoyes terrestres son el medio principal, más eficaz y prioritario para entregar ayuda allí», pese al bloqueo israelí que dificulta su entrada a través de los pasos fronterizos terrestres.
Catar, además, también envió a Egipto y Jordania 49 camiones cargados con ayuda humanitaria.

Más de 130 muertos por desnutrición
Esta pasada noche, Israel se comprometió a establecer «rutas seguras» para los camiones que transportan comida de la ONU. Sin embargo, todavía no ha especificado cuáles son estas rutas y sus tropas siguen abriendo fuego en las que continúan abiertas, como la de Zikim, en el norte.
Las muertes por hambre se han disparado en las últimas semanas en Gaza, tras el cierre casi total de los accesos impuesto por Israel en marzo y reabierto solo parcialmente a finales de mayo.
En total, 133 personas han muerto por desnutrición en la franja desde el inicio de la guerra, entre ellos 87 menores, según las cifras actualizadas este domingo por el Ministerio de Sanidad gazatí, controlado por Hamás.