Kabul (EFE).- El Gobierno talibán denunció este jueves que aviones no tripulados del ejército paquistaní llevaron a cabo ataques aéreos en las provincias de Khost y Nangarhar, ambas situadas en la volátil frontera oriental de Afganistán con Pakistán, que causaron la muerte de tres niños y heridas a otras nueve personas.
Los talibanes han convocado al embajador de Pakistán en Kabul para protestar formalmente por estos ataques.
El foco de la denuncia se sitúa en la provincia suroriental de Khost, una región montañosa que ha sido históricamente un punto de alta tensión en la frontera. Según el portavoz del gobernador provincial, Mostaghfar Gurbaz, el ataque principal ocurrió sobre las 22:30 hora local del mércoles en el distrito de Spera.
En el ataque, «drones paquistaníes bombardearon la casa de un civil llamado Haji Naeem Gul», lo que causó que «tres de sus hijos cayeran como mártires (murieron) y otros cinco, incluyendo mujeres y niños, resultaran heridos», aseguró el portavoz a EFE.
Gurbaz insistió en que la familia afectada no tenía vínculos con grupos armados y que el padre era «un simple comerciante».

Pakistán no se pronuncia
El Gobierno de Pakistán no ha confirmado ni se ha pronunciado sobre estos ataques en territorio vecino por el momento.
Las autoridades talibanas también denunciaron un segundo incidente en la provincia oriental de Nangarhar, otra región clave en la frontera con Pakistán, donde un presunto ataque con drones hirió a cuatro personas en el distrito de Shinwar.
Tensión entre ambos países
El principal foco de tensión entre ambos países es la porosa y disputada frontera de 2.600 km conocida como la Línea Durand, un trazado heredado de la época colonial británica que Afganistán nunca ha reconocido formalmente.
Pakistán acusa constantemente a los talibanes de dar refugio a miembros del Tehrik-e-Taliban Pakistan (TTP), un grupo terrorista que busca derrocar al Estado paquistaní.
Islamabad ha justificado en el pasado sus incursiones en territorio afgano como operaciones de «contraterrorismo». El Gobierno talibán, por su parte, niega estas acusaciones y denuncia los ataques como una violación de su soberanía y una agresión contra civiles.
Este ciclo de acusaciones se ha intensificado desde el regreso al poder de los talibanes en agosto de 2021. El incidente más grave hasta la fecha ocurrió en diciembre de 2024, cuando bombardeos aéreos atribuidos a Pakistán también dejaron decenas de víctimas civiles.