Naciones Unidas, (EFE).- El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abás, afirmó este jueves ante la Asamblea General de la ONU que lo que hace Israel en la Franja de Gaza «no puede caracterizarse como una mera agresión, sino de un crimen de guerra, de lesa humanidad».
Abás, que intervino por videoconferencia al vetar Estados Unidos su visado para poder viajar a Nueva York, indicó que la población palestina hace frente en Gaza a «una guerra de genocidio, destrucción, inanición y desplazamiento».
«Han asediado a un pueblo y destruido más del 80 % de los hogares, escuelas, iglesias, mezquitas e infraestructuras», indicó Abás sobre Gaza, para quien la ofensiva israelí en la Franja palestina «se recordará como uno de los capítulos más trágicos del siglo XXI».
Abás reclamó que se ponga fin a la ofensiva israelí, que llegue allí ayuda humanitaria «cuanto antes» a través de la ONU para que «se deje de usar el hambre como arma de guerra», que se liberen a los rehenes israelíes y a los detenidos palestinos y que Israel se retire «por completo» de la Franja.
Ante los miembros de la ONU, Abás, que gobierna en las zonas del territorio palestino de Cisjordania que no controla Israel, se quejó de que «se han aprobado más de mil resoluciones en las Naciones Unidas» y que «ninguna de ellas ha sido aplicada».
Y recordó que, mientras la Autoridad Palestina rechazó la violencia y el terrorismo y reconoció el Estado de Israel, este país «no respetó los acuerdos firmados y ha trabajado de forma sistemática para socavarlos».
«Rechazamos que se equipare nuestra lucha con el antisemitismo, que es contrario a nuestros valores y principios», añadió, e instó a que se ponga «punto y final al terrorismo de años de los colonos (israelíes en Cisjordania)» y a la «confiscación de tierras y propiedades de los palestinos».
«Rechazamos los actos de Hamás»
Abás, reiteró este jueves durante su intervención, en una videollamada, en la Asamblea General de la ONU su rechazo al ataque de Hamás del 7 de octubre de 2023 y la necesidad del desarme del grupo islamista.
«A pesar de todo lo que ha sufrido nuestro pueblo, rechazamos los actos de Hamás del 7 de octubre de 2023, cuando tomaron por blanco a los israelíes», aseveró el presidente palestino.
Abás insistió en que el ataque de Hamás y el resto de milicias gazatíes el 7 de octubre de 2023, en el que mataron a unas 1.200 personas y secuestraron otras 251, «no representa al pueblo palestino» o su lucha por la libertad.
El político reivindicó así el rol de la ANP, que gobierna en áreas reducidas de Cisjordania a causa de la ocupación ilegal israelí, como administradora de la Franja de Gaza en un hipotético ‘día después’ a la ofensiva de Israel contra el enclave.
«Estamos dispuestos a asumir la plena responsabilidad de su gobernanza (la de Gaza) y a garantizar su seguridad. Hamás no tendrá un papel que desempeñar como parte de la gobernanza», continuó.
Abás dijo ante las Naciones Unidas que tanto Hamás como el resto de facciones «tendrán que deponer las armas entregándolas a la Autoridad Palestina» como parte del proceso para establecer la instituciones de un «Estado único, con un sistema jurídico y unas fuerzas armadas propias».
«Reiteremos que no queremos que nuestro Estado sea un Estado que porta armas», dijo.