Naciones Unidas, Luque (Paraguay) (EFE).- Naciones Unidas deberá reducir una cuarta parte de sus tropas de paz en los próximos meses debido a la crisis de liquidez que afronta la organización, informaron este miércoles altos funcionarios a la prensa.
«Tendremos que repatriar aproximadamente el 25 % de nuestras tropas y policías de mantenimiento de la paz, así como su equipo. Un gran número de misiones de personal civil también se verán afectadas», dijo el funcionario bajo condición de anonimato.
Asimismo, afirmó que las misiones deberán «identificar reducciones de costos equivalentes al 15 % de sus presupuestos, que se implementarán durante un período de nueve meses».
«Repatriar personal, unidades y todo lo demás lleva tiempo. Todo esto tendrá un impacto significativo en nuestras operaciones y en nuestra capacidad para cumplir con los mandatos», apuntó.
Según el funcionario, las misiones están sometidas a «una creciente presión financiera», ya que el retraso o la falta de pago de las cuotas «socava directamente su capacidad para cumplir los mandatos del Consejo de Seguridad».
«Los problemas de liquidez no son nuevos, pero la situación ha empeorado significativamente», afirmó.
La ONU advierte que su «crisis de liquidez»
El secretario general adjunto de Operaciones de Paz de las Naciones Unidas (ONU), Jean Pierre Lacroix, afirmó que «la crisis de liquidez» de este organismo representa un desafío para el mantenimiento de las misiones, que, dijo, son financiadas por las aportaciones de los países miembros.
«Enfrentamos un gran desafío consistente en una crisis de liquidez. Como saben, las operaciones de mantenimiento de la paz se financian a través de contribuciones obligatorias de los Estados miembros; sin embargo, el número de Estados que paga en su totalidad y a tiempo ha ido disminuyendo», dijo Lacroix, al intervenir virtualmente en la apertura de la III Conferencia Ministerial de América Latina y el Caribe sobre Operaciones de Mantenimiento de la Paz de la ONU celebrada en la ciudad paraguaya de Luque.

El funcionario señaló que esta situación ha obligado al organismo a tomar la difícil decisión «de poner en marcha unos planes de contingencia para limitar el gasto» en las misiones.
«Inevitablemente, esto limitará la capacidad de las misiones», admitió el funcionario ante un auditorio encabezado por el ministro paraguayo de Defensa, Óscar González, y el representante especial del secretario general de las Naciones Unidas y jefe de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, el eslovaco Miroslav Jenča.
En ese sentido, sostuvo que el secretario general de la ONU, António Guterres, convocó esta semana a los países contribuyentes para explicarles esa decisión y cómo se va a implementar.
Divisiones entre sus miembros
Lacroix agradeció igualmente a los países de América Latina y el Caribe su contribución con cientos de Cascos Azules bajo la bandera de Naciones Unidas, al señalar que refleja «la diversidad y la unidad del compromiso de esta región con el mantenimiento de la paz».
Por otra parte, advirtió que el mantenimiento de las operaciones de paz se enfrenta de igual forma «a desafíos profundamente complejos», en particular a la «creciente división dentro de la comunidad internacional».

«Los Estados miembros están divididos y también lo está el propio Consejo de Seguridad», sostuvo Lacroix, quien consideró que el encuentro inaugurado en Paraguay, que culminará este jueves, permitirá trazar «el futuro de las operaciones de paz de las Naciones Unidas».
Durante la ceremonia, el ministro paraguayo destacó que su país está «profundamente comprometido» con la paz y la cooperación internacional.
Paraguay ejerce la presidencia temporal de la Red Latinoamericana y del Caribe para la Cooperación en Operaciones de Paz (Relacopaz), que transferirá a Uruguay este jueves, cuando también se prevé la aprobación de la Declaración de Asunción 2025, un documento que, según los organizadores, recogerá los compromisos regionales en favor de la paz.










