Belém (Brasil) (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo un repaso por su agenda más inmediata donde la cumbre climática mundial (COP30) ocupa un lugar prioritario por su proximidad y, entre otros asuntos, defendió su candidatura presidencial y el uso del petróleo en la economía brasileña.
El jefe de Estado brasileño fue consultado sobre la licencia que fue otorgada a la petrolera estatal Petrobras para explorar un área considerada vulnerable por los ecologistas situada a 500 kilómetros de la desembocadura del río Amazonas.
«Tenemos personas que creen que no deberíamos explorar petróleo en ningún lugar» pero, para el mandatario, «eso es incoherente», ya que deberían presentarse alternativas viables para reemplazar este combustible fósil de la noche a la mañana.
«Si acabo con el petróleo, ¿Qué voy a utilizar? Yo tengo que tener responsabilidad como jefe de Estado», manifestó.
Sin embargo, Lula expresó que «pocos países están tan cerca de renunciar» al petróleo como Brasil, que tiene una matriz eléctrica más del 80 % renovable, donde el 100 % de la gasolina utiliza un 30 % de etanol y el diésel utiliza 15 % de biodiésel.
La apuesta por la economía verde en la COP30
Lula expresó también su confianza en que su homólogo estadounidense, Donald Trump, acabará por darse cuenta de que «no hay alternativa» a la transición energética.

«Trump no cree en la economía verde, pero creerá en ella. En algún momento se va a dar cuenta de que no hay alternativa», dijo Lula en una rueda de prensa con agencias internacionales, entre ellas EFE, en vísperas de la 30 Conferencia de Cambio Climático de la ONU, la COP30.
Brasil organiza este jueves y viernes la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno previa a la COP30, que se celebra del 10 al 21 de noviembre en la ciudad amazónica de Belém.
El gobernante brasileño aseguró que Estados Unidos tendrá una delegación en la COP30, a pesar de la orden de Trump de retirar a su país del Acuerdo de París.
Aseguró que en la cumbre habrá 53 jefes de Estado y que otros 45 países estarán representados a nivel ministerial, a los que se unirán 19 organismos internacionales.
Lula llamará a Trump para avanzar las negociaciones
El mandatario de Brasil también adelantó que llamará a Trump tras la COP30 si las negociaciones sobre los aranceles no avanzan.
«Si cuando termine la COP30 no se ha programado una reunión entre mis negociadores y los negociadores de Trump, voy a llamar a Trump otra vez porque él tiene mi teléfono y yo tengo el suyo», dijo.

En este sentido, Lula insistió en que no tendría «ningún problema en ir a Washington o Nueva York» para negociar y confía en que el dirigente republicano «no tenga ningún problema en venir a Brasil».
Lula se reunió con Trump en Kuala Lumpur, el pasado 26 de octubre, para intentar revertir las sanciones de EE.UU. a autoridades brasileñas y los aranceles del 50 % sobre gran parte de las exportaciones de su país, en represalia por el juicio que llevó al expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro a ser condenado a 27 años de cárcel por golpismo.
El líder progresista indicó, sin embargo, que salió convencido de que los dos países «llegarán a un acuerdo».
«Y queremos que los aranceles se eliminen para comenzar a discutir. Ahí si va a comenzar la negociación», apuntó.
Defensa de su candidatura y crítico de la operación policial en Río
En el plano local, Lula defendió su candidatura de cara a las elecciones de octubre de 2026 y dijo que en lo que dependa de él, la extrema derecha «nunca más» volverá a gobernar el país.
«En lo que dependa de mí, nunca más alguien de la extrema derecha negacionista va a gobernar este país», dijo el mandatario, quien señaló que se esfuerza para que la «democracia venza» y para que «el pueblo comprenda la diferencia entre democracia y autoritarismo».

Después de meses de insinuaciones, a finales de octubre, el antiguo dirigente sindical, en el poder desde enero de 2023, sorprendió al anunciar que se presentará a la reelección durante su visita de Estado a Indonesia, en medio de una comparecencia conjunta con su homólogo Prabowo Subianto.
A sus 80 años, indicó que para ser candidato es necesario «estar muy bien de salud», pero sostiene que ya se cuida «mucho».
No se olvidó tampoco de la reciente operación policial que causó más de un centenar de muertos en Río de Janeiro, la que calificó como «matanza» y «desastrosa».
«No había una orden de matanza y hubo matanza», declaró Lula.
El presidente sostuvo que la operación fue en cumplimiento de órdenes judiciales que exigían la captura de decenas de integrantes de esa banda, pero no la muerte, que fue lo que finalmente ocurrió.
«La acción del estado (de Río de Janeiro) fue desastrosa», dijo Lula, quien apuntó que organismos federales investigan la forma en que se desarrolló esa operación, llevada a cabo por el gobierno regional fluminense, dentro de sus competencias constitucionales.