Terremoto en Afganistán
Edificios dañados a causa de un terremoto en Samangan, Afganistán, este lunes. EFE/SRT

Los supervivientes del terremoto que causó una veintena de muertos y un millar de heridos en Afganistán buscan refugio ante la llegada del invierno

Kabul (EFE).- Los supervivientes del terremoto de 6,3 que sacudió el norte de Afganistán la madrugada del lunes afrontan este martes graves dificultades ante al falta de un refugio adecuado frente a las bajas temperaturas, mientras continúan las tareas de búsqueda y rescate.

«Los heridos han sido trasladados para recibir tratamiento, y algunas personas han recibido alimentos de varias organizaciones, pero el principal problema es el refugio y la falta de ropa o mantas calientes, algo que debe abordarse», explicó a EFE Nik Mohammad, vecino del distrito de Shulgeri, en la provincia de Balkh.

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«Pasamos la noche en vela. La situación aquí es terrible. Las casas han desaparecido y hemos perdido nuestros hogares. Los niños y las mujeres no pueden soportar este frío. Necesitamos ayuda urgente con refugios», añadió Mohammad.

Afectados por el terremoto registrado el lunes en Afganistán cargan sus pertenencias en un vehículo para evacuar la zona. EFE/EPA/SRT

A la espera de ayuda organizada

El terremoto se sintió con fuerza en Kabul y en varias provincias del norte del país, incluidas Balkh, Samangan, Kunduz, Takhar y Bamiyan, causando al menos 27 personas fallecidas y otras 956 heridas, según los informes preliminares de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) en Afganistán.

Además, un centenar de viviendas han quedado destruidas.

«No es solo una casa destruida: cientos de viviendas se han derrumbado», dijo Hamza, otro residente de Shulgeri. «La gente común no puede ayudar, también ha resultado afectada. Las organizaciones y el gobierno deben construir refugios para nosotros».

Trabajadores humanitarios y voluntarios locales confirman que aún no se ha proporcionado asistencia a gran escala ni organizada.

Muchas familias continúan viviendo en condiciones precarias o en casas de familiares, mientras bajan las temperaturas y se avecinan las lluvias.

«Una sola entrega de alimentos o una o dos tiendas de campaña no pueden resolver los problemas de cientos o miles de casas destruidas», señaló a EFE Ahmad Sahel, activista civil y voluntario de la provincia de Balkh. «El clima es frío y se espera lluvia. Las organizaciones y el gobierno deberían ofrecer asistencia organizada en forma de campamentos, para que la ayuda llegue realmente a las víctimas del terremoto en Balkh y otras provincias», añadió.

Afectados por el terremoto en Afganistán recogen sus pertenencias para evacuar la zona. EFE/EPA/SRT

«Aparte de la atención médica de urgencia, las organizaciones y el gobierno aún no han iniciado una asistencia que alivie las dificultades de la gente, especialmente en lo relativo a los refugios», afirmó Sahel.

Los primeros envíos

La comunidad internacional ha comenzado a enviar ayuda con cautela.

En el norte del país, organismos de la ONU como la OCHA y la OMS, y Médicos Sin Fronteras (MSF) han desplegado equipos para evaluar los daños y coordinar la entrega de asistencia.

La India fue uno de los primeros países en responder, con el envío de alimentos y medicinas, mientras que Irán y el Reino Unido también han anunciado el envío de suministros y apoyo a las comunidades afectadas. 

La falta de recursos y la dependencia de la ayuda exterior complican la respuesta a catástrofes en un país asentado sobre la colisión de las placas tectónicas india y euroasiática, una de las zonas más propensas a terremotos del planeta.