Nairobi (EFE).- La Unión Africana (UA) suspendió «de forma inmediata» a Guinea-Bisáu de todas las actividades y órganos de la organización por el golpe de Estado militar perpetrado el miércoles que derrocó al presidente saliente, Umaro Sissoco Embaló, hasta que se restablezca el orden constitucional en el país.
En un comunicado emitido esta madrugada tras una sesión extraordinaria del Consejo de Paz y Seguridad, la UA confirmó la decisión de «suspender de forma inmediata a la República de Guinea-Bisáu de participar en todas las actividades de la Unión, sus órganos e instituciones, hasta que se restablezca el orden constitucional en el país».
El Consejo, en línea con la política de «tolerancia cero» frente a los «cambios inconstitucionales de gobierno» de la UA, calificó la asonada como «un grave atentado contra el orden democrático y constitucional» que «socava las perspectivas esenciales de estabilidad» expresadas por los ciudadanos en las elecciones generales del pasado domingo.
Insta a la junta militar a «respetar la voluntad del pueblo»
Asimismo, la resolución insta a la junta militar del país de África occidental a «respetar la ley y la voluntad del pueblo», permitir que la Comisión Nacional Electoral (CNE) proclame los resultados de las elecciones -marcadas por la ausencia de principales opositores- y abstenerse de «toda interferencia adicional» en los procesos políticos del país.

En caso contrario, advirtió, el Consejo impondrá sanciones específicas contra todos los actores implicados en el golpe de Estado.
El órgano pidió también la liberación «inmediata e incondicional» de todos los funcionarios electorales detenidos, así como de las figuras políticas y participantes en los comicios, además de subrayar la necesidad de garantizar su «seguridad y dignidad», si bien Senegal confirmó que fletó un avión para evacuar al derrocado Embaló, que llegó «sano y salvo» a su territorio.
En esta línea, la UA instó a todos los Estados miembros y a la comunidad internacional a rechazar «este cambio inconstitucional de gobierno» y a «abstenerse de cualquier acción que pueda otorgar legitimidad o apoyo al régimen ilegal» instaurado en Guinea-Bisáu.
El Consejo de Paz y Seguridad manifestó además su respaldo a la Misión de Mediación de Alto Nivel en Guinea-Bisáu creada por la Comunidad Económica de Estados de África Occidental (Cedeao), un bloque regional de doce países, para proteger las instituciones estatales «y prevenir nuevas violencias», y solicitó al presidente de la Comisión de la UA, Mahmoud Ali Youssouf, la creación de un mecanismo de seguimiento para monitorear la situación.
Golpe en la víspera de la publicación de resultados elecciones
El golpe ocurrió en la víspera de la publicación de los resultados provisionales de las elecciones generales del pasado domingo, en las que tanto el presidente saliente y candidato a la reelección, Embaló, como su principal rival, Fernando Dias da Costa, se habían adjudicado la victoria.
Elegido en 2019, Embaló ha gobernado en medio de constantes tensiones políticas, rivalidades dentro de las fuerzas de seguridad, acusaciones de complots frustrados y sospechas de injerencia militar.
Guinea-Bisáu está considerado uno de los países más inestables de África: desde su independencia de Portugal en 1974 ha sufrido cuatro golpes de Estado exitosos (1980, 1998/99, 2003 y 2012).
Además, su costa atlántica la convierte en una ruta clave del tráfico de cocaína entre América Latina y Europa, lo que incrementa la presión de redes criminales sobre la vida política del país.