Redacción Internacional (EFE).- Al menos cinco personas murieron, entre ellas dos niños, en un ataque israelí que afectó a un campamento de personas desplazadas en Jan Yunis, el sur de Gaza, según informaron a EFE fuentes médicas locales.
Muchos de los residentes en las tiendas eran empleados del hospital y sus familias, aunque por el momento se desconoce si figuran entre las víctimas.
El bombardeo, que se produjo cerca del hospital de campaña Kuwaití, fue anunciado por el Ejército israelí como represalia por el ataque a sus tropas en la zona de Rafah, extremo sur de la Franja palestina, en el que resultaron heridos cinco soldados hebreos.
El portavoz de Defensa Civil de Gaza, Mahmoud Basal, afirmó en un mensaje que los muertos «no se encontraban en una zona de combate, sino en un refugio, en un lugar que les dijeron que era ‘seguro'».
«¿Cuántas masacres más deben cometerse antes de que todos comprendan que lo que está sucediendo en Gaza no es una ‘respuesta a un suceso’, sino un ataque sistemático y el asesinato directo de civiles?», dijo.
Este cuerpo de emergencias difundió un vídeo con las labores de rescate de algunas de las víctimas.

Acusaciones cruzadas
Según la versión de Israel, su Ejército lanzó un ataque contra el sur de la Franja de Gaza el miércoles por la noche tras combates previos en Rafah, que dejaron cinco soldados israelíes heridos.
Las Fuerzas de Defensa Israelíes (IDF) informaron en un comunicado de que el ataque se dirigió contra «un terrorista de Hamás» pero no proporcionaron más detalles del bombardeo.
Además, argumentaron que el ataque era una respuesta a una «violación flagrante» del alto el fuego entre Israel y Hamás, en referencia al incidente en Rafah, una zona en el sur del enclave bajo total control israelí, ya que los combates se desencadenaron cuando sus tropas se encontraron «con varios terroristas que emergieron de una infraestructura terrorista clandestina»
Poco después, Hamás aseguró que el bombardeo israelí alcanzó las tiendas de campaña de desplazados cerca del hospital Kuwaiti en Jan Younis, también en el sur de la Franja, y que dejó personas muertas y heridas, «incluidos niños».
Para Hamás, este ataque «constituye un claro crimen de guerra» y una «negligencia hacia el acuerdo de alto el fuego».
Milicianos de Hamás «atrapados» en Rafah
La situación en Rafah es especialmente delicada puesto que decenas de milicianos de Hamás -una cifra que Israel eleva a centenares- continúan atrincherados en túneles, lo que está desencadenando este tipo de incidentes.
Hasta ahora, el Gobierno de Netanyahu ha mantenido que su postura ante estos milicianos atrapados en la ciudad fronteriza con Egipto es la de «capturarlos o eliminarlos» a no ser que se rindan y entreguen sus armas.
Sn embargo, Hamás, ha venido advirtiendo de que sus combatientes no se van a rendir y ha pedido a los mediadores una solución para que estos milicianos puedan desplazarse a las zonas que quedan fuera de la ‘línea amarilla’, el punto al que se han replegado las tropas israelíes.