La vicepresidenta ejecutiva de Venezuela, Delcy Rodríguez, participa en una marcha en Caracas (Venezuela), el 10 de diciembre de 2025. EFE/ Miguel Gutiérrez

El Gobierno de Venezuela pide a los trabajadores extremar la vigilancia en las instalaciones petroleras

Caracas (EFE).- La vicepresidenta ejecutiva y ministra de Hidrocarburos de Venezuela, Delcy Rodríguez, instó este sábado a los trabajadores a extremar la vigilancia en las instalaciones petroleras del país y a mantenerse en alerta ante cualquier intento de «sabotaje», en medio de un despliegue militar estadounidense en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico y que Caracas tilda de amenaza.

A través de una publicación en Telegram, Rodríguez dijo que la atención debe estar concentrada en la seguridad física de las instalaciones y la «protección cibernética de las operaciones».

El objetivo, prosiguió, es mantener la «firmeza y disposición en defensa de la paz, tranquilidad, integridad territorial y recursos energéticos del país».

Rodríguez también instó a estar alerta ante cualquier intento de «sabotaje o guerra digital, así como al resguardo de la industria en todos sus ámbitos».

El golpe de EE.UU. a la industria petrolera de Venezuela

La funcionaria reiteró que la confiscación de un buque petrolero por parte de Estados Unidos en aguas cercanas a Venezuela, que calificó de asalto, constituye un acto «ilícito y violatorio» de las convenciones internacionales que solo puede, sostuvo, «generar indignación y vergüenza ante el mundo».

El Gobierno de Venezuela pide a los trabajadores a extremar la vigilancia en las instalaciones petroleras
Fotografía donde se observa un buque petrolero, el 12 de diciembre de 2025, en Maracaibo (Venezuela). EFE/ Henry Chirinos

El martes, Estados Unidos interceptó el buque petrolero Skipper, que navegaba con falsa bandera, frente a las costas de Venezuela, en una operación conjunta del Departamento de Guerra con la Guardia Costera estadounidense.

El buque fue incautado por orden de un juez del país norteamericano, debido a sus vínculos previos con el contrabando de petróleo iraní, sancionado por Washington, pero que en esta ocasión transportaba 1,9 millones de barriles de crudo de la estatal PDVSA, según dijo el Gobierno venezolano, que no precisó el país de destino.

El Gobierno de Venezuela calificó el miércoles el decomiso como un «robo descarado» y el presidente Nicolás Maduro denunció que los tripulantes del buque están «desaparecidos».

Por su parte, la Casa Blanca indicó que el Skipper está sometido a «un proceso de decomiso» y se dispuso su traslado a un puerto estadounidense para proceder a la incautación de su carga.

Este hecho marca un nuevo episodio de la creciente escalada de tensiones entre Venezuela y Estados Unidos, país que mantiene desde agosto un despliegue aeronaval en el Caribe, que, asegura, está destinado a combatir el narcotráfico, pero que Caracas interpreta como un intento de propiciar un «cambio de régimen».

El presidente estadounidense, Donald Trump, reiteró esta semana que «pronto» podrían comenzar ataques terrestres en territorio venezolano.

Chavistas protestan contra confiscación de petrolero

Cientos de chavistas se movilizaron este sábado en distintos puntos de Caracas, así como en otras regiones de Venezuela, para protestar en contra de la confiscación de un buque petrolero en aguas cercanas al país suramericano por parte de Estados Unidos, que mantiene un despliegue militar en el Caribe bajo el argumento de combatir el narcotráfico.

Los simpatizantes del oficialismo se concentraron en varios puntos de la capital venezolana para rechazar lo que consideran una injerencia por parte de Estados Unidos en el país e hicieron pequeñas marchas.

La misma escena se repitió en los estados Sucre y Monagas, ambos al noreste del país, según reportó el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV).

«Yo vengo a marchar y a protestar por la injerencia que tiene el Gobierno de los Estados Unidos en el Caribe y en Venezuela, violando todos los derechos de soberanía que tenemos como pueblos independientes y soberanos», dijo a EFE la médico y cultora

Lisbeth Silva, de 50 años de edad, desde Petare, la barriada más grande de Venezuela.

Silva, quien también forma parte de la Milicia -un componente especial de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) integrado por civiles- dijo que en los hospitales se están haciendo planes de emergencia por si Estados Unidos quiere «invadir» Venezuela.

«Yo no tengo miedo porque yo estoy dispuesta a dar la vida por mi patria», aseguró.