Washington (EFE).- En el quinto aniversario del ataque al Capitolio por sus seguidores, el presidente de EE.UU., Donald Trump, volvió a criticar a los legisladores que lo investigaron por supuestamente instigar a la turba que intentó detener la certificación de la victoria electoral del expresidente Joe Biden, insistiendo en que solo llamó a marchar de manera «pacífica» al Congreso.
«¿Sabían que las noticias nunca reportaron mis palabras: ‘Caminen o marchen pacífica y patrióticamente hacia el Capitolio’… Nunca lo reportaron, es un escándalo. El Comité No Selecto (del Congreso) nunca informó eso», dijo Trump en una intervención ante miembros de su partido.
El mandatario, que ha negado su implicación en los hechos violentos del 6 de enero de 2021, insistió en que la entonces presidenta de la Cámara de Representantes, la demócrata Nancy Pelosi, rechazó a la Guardia Nacional para controlar a los atacantes.
«Nunca reportaron que a Nancy Pelosi se le ofrecieron 10.000 soldados», dijo ante políticos republicanos reunidos en el Centro Kennedy, rebautizado como Trump-Kennedy Center, a pesar de que este cambio de nombre debe ser autorizado por el Congreso.
Gobierno de Trump intentó borrar registros
El Gobierno del presidente Trump intentó eliminar registros de los sucesos del 6 de enero de 2021, según una investigación de la Radio Nacional Pública (NPR).

Desde el regreso de Trump a la Casa Blanca un año atrás, NPR encontró evidencias de que su Gobierno ha intentado borrar o distorsionar la información oficial en los casos de los más de 1.500 insurrectos indultados por el mandatario, entre ellos condenados por conspiración sediciosa y señalados de atacar y agredir a agentes del orden.
Según el medio, que ha sufrido recortes de fondos gubernamentales dentro de la cruzada de la Administración contra la prensa, el Departamento de Justicia habría eliminado referencias al 6 de enero como los términos «disturbios» o «motín» de los documentos, y despedido a decenas de fiscales que participaron en los procesos.
El presidente y su Gabinete presenta en cambio a los atacantes como «grandes patriotas» que fueron «asaltados por el Gobierno» y evita calificarlos de «insurrectos» como sí lo hizo el demócrata Biden.
Investigación e indultos
El inédito ataque al Capitolio del 6 de enero de 2021 se produjo después de que Trump, en un mitin fuera de la Casa Blanca, instara a la multitud a dirigirse al Congreso y a «luchar con todas sus fuerzas».
Poco después, la Cámara Baja controlada por los demócratas creó un comité selecto para investigar el papel del presidente republicano y su entorno en los intentos de anular las elecciones de 2020.
Tras más de un año de audiencias, revisión de documentos y más de 1.000 testimonios, la comisión concluyó que Trump fue la «figura central» de un «complot multipartito» para revertir su derrota, algo que el republicano ha rechazado categóricamente.
A su regreso a la Casa Blanca en enero del 2025, Trump indultó a unos 1.500 insurreccionistas, incluidos aquellos condenados de «sedición» por hechos violentos contra agentes de la policía y acusados.
Muchos de los atacantes marcharán este martes al Capitolio para marcar los cinco años del asalto y recordar a Ashli Babbit, una manifestante abatida por la Policía dentro del Capitolio.
Opositores al presidente también planean reunirse para protestar por el blanqueo de los hechos que según insiste, ha hecho la Administración, que ha intentado eliminar y modificar registros de los sucesos, según una investigación de la Radio Nacional Pública estadounidense (NPR).
Según el grupo de derechos civiles CREW, más de una treintena de atacantes indultados han sido detenidos nuevamente por otros cargos criminales que van desde abuso sexual a menores, posesión de pornografía infantil, posesión ilegal de armas, desorden y allanamiento de morada hasta amenazas contra la vida de figuras públicas, en este caso del líder de la minoría demócrata en la Cámara de Representantes, Hakeem Jeffries.