Washington (EFE).- Una manifestante interrumpió la reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA) este martes y denunció que la operación de Estados Unidos para capturar en Caracas al presidente venezolano, Nicolás Maduro, estuvo motivada exclusivamente por intereses petroleros.
La mujer, identificada como integrante de la organización feminista de izquierda CodePink, levantó un cartel que decía: «¡Manos fuera de Venezuela!», justo cuando el embajador estadounidense en la OEA, Leandro Rizzuto, respondía a las intervenciones de países como Colombia y Chile que rechazan las acciones militares de Washington como una «actuación unilateral» que viola el Derecho Internacional.
La manifestante gritó que la captura de Maduro en Venezuela, el pasado 3 de enero, no se trató de un acto por la democracia sino «un robo imperialista motivado por el petróleo».
Debido a la interrupción, el presidente del Consejo Permanente de la OEA, el colombiano Luis Vargas, suspendió la sesión durante cinco minutos hasta que agentes de seguridad retiraron a la mujer del recinto.

Rizzuto reaccionó diciendo que «es normal, hay muchas emociones en el aire», en referencia a la intervención.
Críticas en la OEA a las acciones de EE.UU. en Venezuela
Durante la sesión, los representantes de Colombia, Brasil, Chile y México catalogaron la captura de Maduro como una injerencia internacional «peligrosa» para la estabilidad y la soberanía de la región.
Por su parte, durante una intervención este martes ante políticos republicanos, el presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó las manifestaciones a sus acciones en Venezuela y dijo que la mayoría «son pagadas».
Venezuela posee una de las mayores reservas de petróleo del mundo, en torno a 30.000 millones de barriles, equivalentes a cerca de una quinta parte de las reservas globales, según estimaciones de organismos energéticos internacionales.
Trump ha dicho que las empresas petroleras estadounidenses ayudarían a reparar la infraestructura de ese sector en Venezuela, que según dijo el mandatario, se encuentra actualmente «en muy mal estado».