Jerusalén, (EFE).- Israel ha violado 1.193 veces el último alto el fuego en Gaza, auspiciado por Estados Unidos y que entró en vigor el pasado 10 de octubre, según comunicó este viernes el Gobierno de Hamás en la Franja.
De acuerdo a su recuento, esos incumplimientos a la tregua han dejado ya 484 muertos y 1.206 heridos, así como 50 detenciones ilegales por parte de las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI).
La línea amarilla
Estas violaciones, según el Gobierno de Hamás, se producen mediante ataques, incursiones o redadas israelíes más allá de la llamada línea amarilla.
La línea amarilla es la demarcación a la que se retiraron las tropas israelíes (aún dentro de Gaza) al entrar en vigor el alto el fuego. Entre esta línea poco definida y las fronteras de Gaza con Israel y con Egipto, todo el perímetro, más del 50 % del enclave, está bajo control militar del Ejército.
«Cumplir plenamente con sus compromisos»
«Instamos al presidente Trump, a los patrocinadores del acuerdo, a los mediadores y garantes, a la comunidad internacional y a las Naciones Unidas a que asuman sus responsabilidades legales y morales, y obliguen a la ocupación israelí a cumplir plenamente con sus compromisos», indicaron hoy en un comunicado desde la portavocía del Gobierno de Hamás en Gaza.
Asimismo, inciden en que supuestamente Israel solo ha cumplido el 43 % de sus compromisos con respecto a la entrada de camiones autorizados con ayuda humanitaria.
«No han cumplido (Israel) ni siquiera con la cantidad mínima de ayuda acordada, con solo 23.019 de los 54.000 camiones autorizados a entrar en Gaza durante el período de 90 días (un promedio de tan solo 255 camiones al día, en comparación con los 500 camiones diarios acordados)», reportó el Gobierno de Gaza.
«Política deliberada de hambruna»
Asimismo, también culparon al Ejecutivo liderado por Benjamín Netanyahu de llevar a la práctica una «política deliberada de hambruna», a la que, según ellos, se suma la «insistencia israelí de cerrar los cruces fronterizos e impedir la entrada de casas móviles, caravanas y materiales de refugio, como tiendas de campaña y lonas de plástico».
«Más de 127.000 tiendas de campaña han quedado inutilizables y ya no ofrecen ni la más mínima protección a los más de 1,5 millones de desplazados. Todo esto coincide con la llegada de un frío extremo a Gaza», concluye el comunicado.