Bucarest (EFE).- Rumanía deja de pagar el primer día de baja por enfermedad a partir de este 1 de febrero, al entrar en vigor la medida adoptada hace poco más de un mes con el fin de limitar posibles abusos con certificados ficticios.
Los más afectados por esta medida serían quienes padecen enfermedades comunes y necesitan unos días de descanso, pues podrán perder entre 100 y 400 lei (entre 20 y 80 euros), estima este domingo la prensa rumana.
Las asociaciones de enfermos crónicos han criticado la medida y piden quedar exentos de la nueva restricción, mientras que varios sindicatos se han dirigido al Defensor del Pueblo para que la impugne ante el Tribunal Constitucional.
Destacan que quienes deben someterse a tratamientos hospitalarios recurrentes pueden perder hasta dos salarios al año.
“Significa (perder) pan para una semana, significa un medicamento sin comprar, significa una factura sin pagar. No somos los culpables de los problemas que enfrenta el sistema, por esos certificadosficticios», dijo Cezar Irimia, de la Federación de Asociaciones de Pacientes con Cáncer (FABC), al portal Antena3.ro.
Abusos del derecho a la baja
El ministro de Salud, Alexandru Rogobete, ha defendido la medida como necesaria para frenar los abusos del derecho a la baja médica, después de constatar un número creciente de certificados ficticios.
En el marco de una ofensiva de controles que sigue en curso, decenas de médicos ya fueron sancionados por emitir bajas médicas ficticias, añadió.
Además, alegó que la situación no difiere de la de otros países europeos.
“Por ejemplo, en España no se pagan los tres primeros días de baja», resaltó Rogobete.
Según las cifras oficiales más recientes, en 2024 se concedieron más de 3,2 millones de bajas por enfermedad en el país balcánico de 19 millones de habitantes.