Naciones Unidas (EFE).- El secretario general de la ONU, António Guterres, instó este miércoles a Estados Unidos y Rusia a que retomen las negociaciones nucleares tras la expiración del tratado New START y advirtió de que su vencimiento supone «un momento grave para la paz y la seguridad internacionales».
Guterres señaló en un comunicado con motivo del vencimiento del acuerdo que su expiración deja al mundo «sin restricciones jurídicamente vinculantes sobre las mayores reservas de armas nucleares del planeta».
El máximo jefe de la ONU agregó que Washington y Moscú concentran «la inmensa mayoría» del arsenal nuclear mundial y recordó que, durante la Guerra Fría y los años posteriores, el control de armas entre ambas potencias «ayudó a prevenir catástrofes, reforzó la estabilidad estratégica y redujo el riesgo de errores de cálculo con consecuencias devastadoras».
Desde las conversaciones SALT hasta el tratado New START, en vigor desde 2011, estos mecanismos permitieron además la eliminación de miles de armas nucleares de los arsenales nacionales, lo que supuso una mejora significativa de la seguridad global, en particular para las poblaciones de Estados Unidos y Rusia, subrayó.
El diplomático portugués lamentó que la desaparición de este marco llegue en «el peor momento posible», cuando «el riesgo de uso de un arma nuclear es el más alto en décadas» en un contexto de crecientes tensiones geopolíticas y conflictos armados.
Oportunidad para reiniciar control nuclear
No obstante, llamó a no perder la esperanza y consideró que la situación también abre una oportunidad para «reiniciar» el control de armamentos.
En ese sentido, acogió con satisfacción que los presidentes de ambos países, Donald Trump y Vladímir Putin, hayan reconocido públicamente el impacto desestabilizador de una carrera armamentística nuclear y la necesidad de evitar un mundo sin límites ni controles en materia de proliferación.
«La comunidad internacional observa ahora a Rusia y a Estados Unidos», afirmó, e instó a ambos a «transformar sus declaraciones en hechos concretos» y a que vuelvan «sin perder tiempo» a la mesa de negociaciones para acordar un marco sucesor del New START.
El tratado New START fue el último gran acuerdo bilateral de control de armas nucleares entre Washington y Moscú y su expiración deja sin vigencia el principal instrumento que regulaba sus arsenales estratégicos.
Trump y sus asesores creen que el pacto, en vigor desde 2011, debe ser sustituido por un documento nuevo que incluya también a China, dado su creciente inventario de armas atómicas y la progresiva sofisticación de sus tecnologías relacionadas.