El expresidente de Brasil Jair Bolsonaro en una fotografía de archivo. EFE/ Sebastiao Moreira

La Policía avala que Jair Bolsonaro continúe en prisión pese a sus problemas crónicos de salud

São Paulo (EFE).- Un informe pericial de la Policía Federal brasileña concluyó que el expresidente Jair Bolsonaro puede permanecer en prisión, pese a la «innegable» presencia de problemas crónicos de salud, informaron este viernes fuentes judiciales.

Los peritos reconocieron que el cuadro clínico del líder ultraderechista, de 70 años, requiere cuidados sanitarios especiales, pero consideran que sus dolencias son compatibles con su permanencia en el centro penitenciario conocido como la ‘Papudinha’, en Brasilia.

El resultado de la pericia, que se realizó el pasado 20 de enero, era esperado por los abogados del exmandatario, que confiaban en un dictamen que apoyara su tesis de que no reúne las condiciones para seguir en régimen cerrado y obtuviera así la prisión domiciliaria por razones «humanitarias».

Esta semana, la defensa del exjefe de Estado (2019-2022) dijo que su estado de salud había «empeorado en los últimos días», con nuevos episodios de vómitos y crisis de hipo «acentuadas», trastornos que sufre desde hace meses.

Bolsonaro salud
Fotografía de archivo de un avión de la Policía Federal de Brasil. EFE/ André Borges

Ahora, tras recibir el informe, el juez Alexandre de Moraes, relator del caso, dio un plazo de cinco días a los abogados y a la Fiscalía para que se manifiesten sobre las conclusiones de la Policía Federal y aporten sus consideraciones.

Diagnóstico detalla dolencias y riesgos

El documento recoge que las dolencias crónicas de Bolsonaro, entre ellas hipertensión, síndrome de apnea del sueño grave, obesidad, reflujo gastroesofágico y adherencias intraabdominales, «no generan, por el momento, necesidad de traslado» desde la cárcel.

No obstante, los peritos sí observan un riesgo de nuevas caídas, como la que sufrió a principios de año, cuando sufrió un traumatismo craneal leve, sobre todo si no está sometido a una «vigilancia continua».

El expresidente, condenado a 27 años de cárcel por tramar un golpe de Estado, tuvo ese percance durante su periodo de reclusión en una sala de la Superintendencia de la Policía Federal en Brasilia.

Después de ese episodio, el Supremo lo transfirió a la ‘Papudinha’, donde goza de más espacio.

Según el documento, Bolsonaro presenta «signos y síntomas neurológicos que aumentan el riesgo potencial de nuevos episodios de caída, necesitando investigación diagnóstica».

Los peritos también indicaron que los medicamentos que toma también pueden provocar efectos adversos, como aturdimiento, lo que aumenta aún más el riesgo de caída.

Críticas a la dieta de Bolsonaro

De este modo, creen necesario instalar barras de apoyo en la ducha, campanas de emergencia y equipos de monitoreo en tiempo real en la celda, además de recomendarle una dieta prescrita por un especialista y practicar ejercicio físico.

De hecho, criticaron la alimentación del dirigente ultra, que ven «pobre» en frutas y verduras, además de abusar de alimentos ultraprocesados y ricos en azúcares refinados.

Bolsonaro recibió una condena el pasado 11 de septiembre a 27 años de cárcel por «liderar» una trama golpista integrada por militares y antiguos ministros, tras perder las elecciones de 2022 frente al actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva.

El capitán retirado del Ejército empezó a cumplir la condena a finales de noviembre.