Un cartel con una foto del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Jamenei, y una frase que dice en persa "Sabemos que el presidente estadounidense es un criminal tras las protestas antigubernamentales" en una calle de Teherán. EFE/EPA/Abekin Taherkenareh

Irán detiene a un activista por un manifiesto crítico tras la represión de las protestas

Teherán (EFE).- Irán ha detenido al destacado activista político Ghorban Behzadian-Nejad por un manifiesto crítico con las autoridades iraníes tras la brutal represión de las protestas antigubernamentales de enero, en el que se pedía la formación de una asamblea constituyente, informaron medios iraníes.

Behzadian-Nejad fue arrestado en su domicilio en Teherán, según informó el diario Shargh a última hora del sábado.

Behzadian-Nejad- asesor de Mir Hosein Musaví, uno de los líderes del Movimiento Verde de 2009, que se encuentra en arresto domiciliario desde hace 15 años, es uno de los firmantes del texto conocido como el “Comunicado de los 17”, publicado a finales de enero.

Otros detenidos

El documento exige la celebración de un referéndum “libre y transparente”, la formación de una asamblea constituyente y el fin de la República Islámica, en apoyo a las recientes protestas antigubernamentales.

La semana pasada, las autoridades iraníes detuvieron a otros tres firmantes del comunicado, entre ellos el guionista Mehdi Mahmoudian, nominado al Óscar por la película Un simple accidente, según informó The Hollywood Reporter, citando fuentes de la distribuidora del filme en Estados Unidos.

Junto con él fueron arrestados los activistas Vida Rabbani y Abdullah Momeni.

Entre los signatarios de la misiva también se encuentran el cineasta Jafar Panahi, director de la película, que se encuentra en Estados Unidos de promoción; el cineasta Mohammad Rasoulof, exiliado en Alemania, y la premio Nobel de la Paz Narges Mohammadi, así como Nasrin Sotoudeh, ganadora del Premio Sájarov.

El documento responsabiliza al líder supremo del país, Ali Jameneí, de la muerte de miles de personas en las protestas que comenzaron en diciembre por la caída del rial, pero que pronto se extendieron por el país reclamando el fin de la República Islámica y concluyeron con una represión generalizada.

Las autoridades iraníes han reconocido la muerte de 3.117 personas; sin embargo, organizaciones opositoras como HRANA, con sede en Estados Unidos, sitúan en 6.961 los fallecidos, si bien continúan verificando más de 11.600 posibles muertes, además de unos 51.000 arrestos.

La relatora especial de la ONU para Irán, la japonesa Mai Sato, ha señalado a medios estadounidenses que informes de médicos dentro de Irán indican que podrían haberse registrado hasta 20.000 muertos por la represión, aunque, según Naciones Unidas, estas cifras siguen siendo difíciles de corroborar.