Jerusalén (EFE).- El primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, partirá este martes a Washington, anunció hoy su oficina, que ya había señalado con anterioridad que el mandatario se reunirá el miércoles con el presidente estadounidense, Donald Trump.
«El martes 10 de febrero de 2026 (…) el primer ministro partirá en una visita de Estado a Washington», recoge el comunicado de la oficina.
El sábado, Netanyahu señaló que se iba a reunir con Trump en Washington el miércoles para abordar las negociaciones de Estados Unidos con Irán.
El viaje de Estado se ha adelantado respecto a su fecha inicial, prevista para entre los días 18 y 22 de febrero, según avisaban en los últimos días los medios israelíes.
Al anunciar el encuentro, la oficina de Netanyahu apuntó que este considera que «cualquier negociación debe incluir la limitación de los misiles balísticos y el fin del apoyo al eje iraní», en referencia a las demandas de Israel a Estados Unidos de cara a las conversaciones con Irán.
Netanyahu solicitó la reunión con Trump
El diario israelí Yedioth Ahronoth recoge este sábado que fue Netanyahu quien solicitó la reunión con Trump, preocupado por que Estados Unidos se esté alejando de las «líneas rojas» marcadas por Israel de cara a las negociaciones.
En los últimos días, la prensa local ha recogido la preocupación existente en el Gobierno israelí de que EE.UU. llegue a un acuerdo con Irán sólo en materia nuclear en las negociaciones y deje de lado otras cuestiones demandadas por Israel.
Según Yedioth Ahronoth, además del fin del programa nuclear iraní, Israel busca limitar el rango de los misiles iraníes a 300 kilómetros para que no puedan suponer una amenaza para su territorio. También, el Ejecutivo israelí busca un acuerdo que evite que Irán financie a sus aliados en la región (como el grupo chií libanés Hizbulá en Líbano o los hutíes de Yemen).
El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, calificó este domingo como «un paso adelante» la celebración de las negociaciones nucleares entre su país y Estados Unidos el viernes, pero reiteró que Teherán no renunciará al enriquecimiento de uranio con fines pacíficos.