El Fiscal de Lyon, Thierry Dran, durante la rueda de prensa para dar nuevos detalles sobre el asesinato del joven de extrema derecha Quentin D., de 23 años EFE/Edgar Sapiña

El asesinato de un joven de extrema derecha en Francia recrudece la precampaña electoral

Luis Miguel Pascual |

Lyon (Francia), (EFE).- El asesinato de un joven de extrema derecha que se manifestaba contra la conferencia de una europarlamentaria de la izquierda radical, cuyos autores todavía no han sido identificados, ha atizado la precampaña política francesa a las elecciones municipales de marzo.

En medio de un nutrido cruce de reproches contra la izquierdista La Francia Insumisa, a quien incluso el Gobierno acusó de fomentar la violencia y crear el caldo de cultivo para ese crimen, el fiscal encargado de las pesquisas aseguró que por ahora se desconoce quién está detrás del mismo.

Búsqueda de los culpables

«La investigación busca a los autores directos basándose no en rumores, sino en la investigación policial. Más adelante se harán detenciones, por ahora no hay», aseguró el fiscal de Lyon, Thierry Dran, dos días después del fallecimiento de Quentin Deranque, un estudiante de matemáticas de 23 años, de los círculos de la extrema derecha y católico practicante.

Pelea con militantes de extrema izquierda

Junto a otros amigos acudió el pasado jueves a protestar contra una conferencia universitaria en Lyon de la eurodiputada de LFI Rima Hassan, conocida por sus postulados extremos como su negativa a condenar los atentados contra Israel del 7 de octubre de 2023.

Tras una pelea con militantes de extrema izquierda, Quentin y otros dos amigos fueron acorralados a unos dos kilómetros del lugar de los hechos y fueron linchados. Sus amigos pudieron escapar, pero su cuerpo apareció tendido en una acera, después de que al menos seis individuos enmascarados le rodearan y le propinaran una paliza.

La autopsia ha demostrado que falleció de un traumatismo craneoencefálico, que no le causó la muerte inmediata, pero sí heridas graves con las que minutos más tarde fue encontrado por otro amigo que llamó a los servicios de asistencia que le trasladaron al hospital, donde falleció tras dos días en coma.

Reacciones políticas

Algunos medios fueron más lejos y aseguraron que entre los agresores se encontraba el asistente parlamentario del controvertido diputado Raphaël Arnault, fundador de un grupúsculo radical llamado Joven Guardia, prohibido por el Gobierno por sus llamamientos al odio.

Ese asistente parlamentario, Jacques-Elie Favrot, vio cómo la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, le vetaba el acceso al recinto, lo que contribuyó aún más a convertirle en sospechoso, pese a que el fiscal asegurara que no habían identificado a los autores.

A través de sus abogados, Favrot negó toda implicación en el linchamiento, aunque señaló que abandona provisionalmente sus funciones de asistente parlamentario mientras duren las pesquisas.

Tampoco dio ninguna pista de por dónde discurre la investigación, lo que restó fuerza a las acusaciones que se ciernen contra LFI y que sus responsables, Mélenchon al frente, se obstinan en negar: «Rechazamos frontalmente la violencia».

La izquierda a la defensiva

El líder izquierdista no pudo impedir que esta situación coloque a su partido a la defensiva y la casi totalidad de la clase política criticó su tono virulento y el respaldo público que con frecuencia ha dado al grupúsculo Joven Guardia.

El asesinato de Deranque va camino de convertirse en el primer terreno de batalla de unas municipales que se interpretan en Francia como un primer combate en el que los partidos medirán el estado de sus fuerzas a poco más de un año de las elecciones presidenciales.