París (EFE).- La Asamblea Nacional de Francia dio este miércoles un importante paso para legalizar la eutanasia para enfermos incurables que sufren grandes sufrimientos al aprobar una proposición de ley, en la que ha sido la segunda votación en la cámara baja sobre este asunto.
En una sesión en la que estuvieron presentes la mayoría de los 577 diputados, el proyecto fue adoptado por 299 votos a favor, frente a 226 en contra.
El texto pasará ahora al Senado francés, que ya había rechazado la proposición de ley el pasado enero, tras la aprobación en la Asamblea Nacional en una primera lectura en mayo de 2025.
Si la cámara alta, dominada por los conservadores, vuelve a oponerse, el texto deberá ser estudiado por una comisión mixta paritaria del Senado y la Asamblea.
Si no se llegase a un acuerdo, el proceso legislativo podría alargarse aún más y no lograr una aprobación antes del verano, como es la intención de la presidenta de la Asamblea Nacional, Yaël Braun-Pivet, y del promotor de la proposición, el diputado centrista Olivier Falorni.

Proposición para reforzar los cuidados paliativos
Junto a esta controvertida proposición, los diputados también aprobaron, esta vez por holgada mayoría (491 votos a favor, ninguno, en contra), una proposición para reforzar los cuidados paliativos.
Los grupos parlamentarios no dieron consignas de voto a los diputados, al considerar que la eutanasia es un asunto de convicciones personales.
Uno de los ejemplos de esa libertad de voto se dio en el principal grupo en la Asamblea Nacional, el ultraderechista Agrupación Nacional (RN). Su líder, Marine Le Pen, anunció su oposición, mientras que su mano derecha en el hemiciclo, Jean-Philippe Tanguy, dijo que votaría a favor.
La idea para la legalización de la eutanasia para enfermos incurables que sufren graves sufrimientos fue impulsada hace dos años por el presidente Emmanuel Macron, quien no obstante evitó siempre hablar de eutanasia y optó por emplear el término «ayuda a morir», eufemismo adoptado por los diputados en la actual proposición.
Cinco condiciones
El texto aprobado por la Asamblea Nacional establece la posibilidad de recibir una ayuda activa para morir si se cumplen cinco condiciones: ser mayor de edad; ser francés o residente en Francia; padecer una «afección grave e incurable» que «comprometa el pronóstico vital» en fase avanzada o terminal; y ser «capaz de manifestar su voluntad de forma libre e informada».
Y por último, «presentar un sufrimiento derivado de dicha afección» que sea «bien reacio a los tratamientos, o bien insoportable según la propia persona cuando esta haya decidido no recibir o interrumpir un tratamiento».
Francia ya dispone de una legislación desde 2016 que permite a pacientes «en agonía» dejar de medicarse y recibir cuidados paliativos, sin ir más allá.
De acuerdo con los últimos sondeos, al menos un 80 % de los franceses está a favor de una ley que legalice la eutanasia para los casos mencionados en la actual proposición.