Teherán (EFE).- Irán y Estados Unidos han iniciado este jueves una nueva ronda de negociaciones indirectas sobre el programa nuclear iraní, la tercera este año, con una propuesta detallada transmitida por la parte iraní a los estadounidenses.
La propuesta ha sido entregada a través del ministro de Asuntos Exteriores de Omán, Badr bin Hamad al Busaidi, quien ejerce de mediador y que antes del comienzo de esta tercera ronda se ha reunido con el director del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, para analizar cual será su papel si se llega a un acuerdo sobre la inspección de las instalaciones nucleares en Irán.
Irán reitera que no busca desarrollar armas nucleares
Las dos partes llegan a la negociación indirecta distanciados en sus posturas, con un Washington que insiste en la suspensión del enriquecimiento de uranio iraní y la limitación del alcance de sus misiles, mientras Teherán sostiene que solo está dispuesto a una reducción de su programa nuclear a cambio del levantamiento de sanciones.

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, insistió hoy en que la República Islámica no busca el desarrollo de armas nucleares tal y como señaló el pasado martes el mandatario estadounidense, Donald Trump.
“Trump ha dicho que Irán debe declarar que no busca armas nucleares, pero esto lo hemos dicho en múltiples ocasiones”, dijo Pezeshkian.
El presidente recordó que el líder supremo de Irán, Ali Jameneí, ha prohibido el desarrollo de armas nucleares en la República Islámica y “ cuando él lo declara, significa que no las tendremos”.
«Ultima oportunidad»
El encuentro de este jueves, que medios estadounidenses califican de “última oportunidad”, reúne de nuevo de manera indirecta al ministro iraní de Exteriores, Abás Araqchí, con el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, y el yerno de Trump, Jared Kushner.
El ministro de Exteriores omaní, Badr bin Hamad al Busaidi, intercambia los mensajes que emiten las delegaciones estadounidense e iraní, dado que los representantes de Teherán se niegan a sentarse directamente con los negociadores de Estados Unidos.

Araqchí se reunió a su llegada anoche a Ginebra con el jefe de la diplomacia omaní, a quien trasladó la postura iraní.
Hace dos días, el diplomático iraní aseguró que los dos rivales tienen «la oportunidad histórica para alcanzar un acuerdo sin precedentes» que satisfaga los intereses de ambas partes.
Un optimismo que choca con los roces dialécticos que han precedido al encuentro de este jueves.
“Cualquier alegación sobre el programa nuclear iraní, sus misiles balísticos y el número de víctimas durante los disturbios de enero es simplemente la repetición de ‘grandes mentiras’”, dijo ayer en X el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Bagaei, como respuesta.
1/4 Pillared on the understandings forged in the previous round, Iran will resume talks with the U.S. in Geneva with a determination to achieve a fair and equitable deal—in the shortest possible time.
— Seyed Abbas Araghchi (@araghchi) February 24, 2026
Mientras, el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, incidía en que Irán está intentando desarrollar misiles balísticos intercontinentales (ICBM), lo que supondría una amenaza para Estados Unidos.
Despligue militar frente a maniobras navales
Irán ha desarrollado en los últimos años un potente programa de misiles balísticos y hasta donde se sabe sus proyectiles tienen un alcance de 2.000 kilómetros, suficientes para golpear Israel, pero no suelo americano.
Las negociaciones se producen cuando Estados Unidos ha realizado el mayor despliegue militar estadounidense desde la invasión de Irak con dos portaaviones, varios destructores y docenas de cazas de combate en las cercanías de la República Islámica para forzarla a aceptar sus condiciones.
Pero Irán no cede antes esas amenazas y ha advertido que si es atacado responderá con dureza y el conflicto se extenderá por la región.
Medios estadounidenses ven la reunión como “una última oportunidad” de alcanzar un acuerdo antes de que el mandatario lleve a cabo sus amenazas militares.