Fotografía cedida por Casa Presidencial de Honduras que muestra al presidente, Nasry 'Tito' Asfura (c) durante el primer Consejo de Ministros este martes, en Tegucigalpa (Honduras). EFE/ Casa Presidencial de Honduras

Nexo con EE.UU. y reforma del Estado marcan el primer mes del Gobierno de Asfura en Honduras

Por Anny Castro | 

Tegucigalpa (EFE).- El presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura, cumple este viernes un mes en el poder con una gestión marcada por el fortalecimiento de la relación con Estados Unidos, el avance de una reestructuración del aparato estatal y el intento de recuperar la confianza del capital extranjero mediante el retorno a mecanismos de arbitraje.

Desde su investidura el pasado 27 de enero Asfura, un empresario de la construcción de origen palestino, impulsa un plan de reordenamiento que contempla la fusión o el cierre de instituciones para recortar el gasto corriente y liberar recursos para la inversión.

El primer mes del Ejecutivo ha estado marcado por la sintonía con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien respaldó públicamente la campaña de Asfura en las elecciones generales del 30 de noviembre de 2025.

Esa buena relación con Trump se ratificó el 7 de febrero en un encuentro en Mar-a-Lago, que, según el Gobierno hondureño, buscó relanzar la agenda bilateral de comercio e inversiones.

En materia económica, Asfura prevé oficializar el 6 de marzo próximo la reincorporación de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI), decisión que revierte la salida ordenada en 2024 por el Gobierno anterior de la izquierdista Xiomara Castro y que busca contener la fuga de capital extranjero.

El secretario del Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep), Daniel Fortín, aplaudió la medida y señaló a EFE que el país necesita métodos alternos para resolver conflictos de forma «más expedita».

Una mayor «dependencia» de Honduras 

El analista hondureño Graco Pérez dijo a EFE que, si bien esa cercanía abre oportunidades, también aumenta la «dependencia» de Tegucigalpa hacia Washington, sin que por ahora se perciban «acciones determinantes» con resultados tangibles para el país centroamericano.

Honduras Asfura
Fotografía que muestra al presidente de Honduras, Nasry ‘Tito’ Asfura (c-arriba) durante el primer Consejo de Ministros este martes, en Tegucigalpa (Honduras). EFE/ Casa Presidencial de Honduras

Pérez señaló que Asfura carece de una «política exterior diseñada», destacando que el presidente, al mantener los vínculos con China, aún no ha concretado su promesa de retomar los lazos con Taiwán, una decisión que a su juicio sería lo «conveniente» para sectores como el camaronero, afectado tras la ruptura con la isla en 2023.

El analista espera que el panorama se aclare el próximo 7 de marzo en Miami, durante la cumbre regional convocada por Trump, donde prevé que EE.UU. trace «líneas rojas» sobre la influencia de Pekín en la región.

Control del Parlamento pero asfixiado por demandas

El primer mes de la gestión de Asfura ha estado consolidado por una alianza legislativa entre el oficialista Partido Nacional y el Partido Liberal que ha facilitado la aprobación de decretos del Ejecutivo, y que deja al izquierdista Libertad y Refundación (Libre), que gobernó hasta enero pasado, relegado a segunda fuerza de oposición.

Este respaldo político contrasta con la fragilidad de las arcas públicas, lastradas por una crisis de liquidez ante múltiples embargos judiciales y una millonaria deuda heredada.

El Gobierno ha visto drenados más 147,1 millones de dólares a causa de demandas y embargos que afectan la caja única del Estado, según la Secretaría de Finanzas, a lo que se suma una deuda flotante de 905,7 millones de dólares que limita la capacidad del Gobierno para financiar proyectos de inversión y desarrollo.  

Fortín atribuyó este desfase financiero a la ausencia de una transición ordenada entre el Gobierno saliente y el entrante, y propuso la implementación de una carrera de servicio civil basada en la meritocracia como vía para dirimir estos conflictos laborales.