Galle (Sri Lanka) (EFE).- El Gobierno de Sri Lanka confirmó este jueves la presencia de un segundo buque iraní en su Zona Económica Exclusiva (ZEE), apenas 24 horas después de que un ataque de Estados Unidos hundiera con un torpedo otra embarcación militar de Irán en aguas cercanas a la isla.
«El Gobierno es consciente del asunto. Estamos haciendo las intervenciones necesarias para resolver este problema, limitar la amenaza a las vidas y garantizar la seguridad regional», declaró en el Parlamento el ministro y jefe de la bancada oficialista, Nalinda Jayatissa.
En este momento, el presidente de la nación insular, el Consejo de Seguridad y el Ejecutivo ceilandés están al tanto de la situación y se encuentran realizando «la máxima intervención» posible para gestionar la crisis, aseguró.
Por el momento, las autoridades esrilanquesas no han especificado si se trata de un nuevo buque militar o de una embarcación civil comercial.
El ministro se limitó a precisar que esta segunda embarcación navega dentro de los límites de su Zona Económica Exclusiva (ZEE).
El Gobierno presentará un informe
A pesar de ello, subrayó que las autoridades están actuando de forma prioritaria para salvaguardar a los ocupantes de la nave y adelantó que el Gobierno presentará un informe completo ante la cámara legislativa.
La confirmación de este segundo navío en el océano Índico tiene lugar 24 horas después de que el buque de guerra iraní IRIS Dena, con 180 tripulantes a bordo, fuera hundido por un torpedo estadounidense al sur de la frontera marítima de Sri Lanka.
La fragata IRIS Dena transitaba por esas aguas tras haber participado recientemente en una revista naval internacional y en ejercicios militares conjuntos en la ciudad costera de Visakhapatnam, en la vecina India.
Ese ataque ha dejado hasta el momento 84 cadáveres recuperados y decenas de desaparecidos, mientras la Marina ceilandesa mantiene activas las labores de búsqueda y rescate. EFE
Sri Lanka recupera 84 cadáveres
La Marina de Sri Lanka continúa la búsqueda de decenas de desaparecidos, tras el hundimiento del buque de guerra iraní IRIS Dena en aguas internacionales, provocado por el ataque con torpedo de un submarino de Estados Unidos y que ha causado la muerte de al menos 84 tripulantes.
Las labores de rastreo siguen activas al sur de la frontera marítima ceilandesa para localizar al resto de una tripulación estimada en 180 personas, informaron las autoridades este jueves a medios locales.
Rescatados con vida 32 marineros
El portavoz de la Marina de Sri Lanka, el comandante Buddhika Sampath, detalló a medios locales que hasta el momento han logrado rescatar con vida a 32 marineros, quienes se encuentran ingresados recibiendo atención médica en el Hospital Nacional de Galle.
Sri Lanka revela que frenó el atraque de una flotilla iraní por violar los protocolos
El presidente de Sri Lanka, Anura Kumara Dissanayake, desmintió cualquier negligencia en el hundimiento del buque iraní IRIS Dena tras un ataque estadounidense, y reveló que la fragata formaba parte de una flotilla que operó de forma anómala en los límites de sus aguas territoriales.
La comparecencia del mandatario responde a las críticas que acusan a su Gobierno de haber dejado al navío iraní expuesto y vulnerable al ataque de Washington al ignorar durante horas una petición de auxilio y demorar su autorización para atracar en el puerto de Galle.
Dissanayake detalló en una declaración pública que el día 26 de febrero Irán había solicitado permiso para que tres buques ingresaran a puerto bajo la figura de una «visita de cooperación» prevista entre el 9 y el 13 de marzo.
Sin embargo, el Gobierno receló al detectar que días antes de la fecha solicitada, las naves ya se habían posicionado «cerca de, pero fuera de, la zona marítima nacional».
Esta discrepancia entre la fecha solicitada y la presencia física de los buques generó preocupación en Colombo, sugiriendo la sospecha de que sus aguas limítrofes estuvieran siendo utilizadas como zona de espera táctica en medio de la escalada bélica en la región.
«Como todos saben, una visita de cooperación no se realiza de esa manera, requiere procedimientos formales extensos que estábamos estudiando», justificó Dissanayake para explicar por qué la autorización de entrada estaba paralizada cuando se produjo el ataque.
El presidente rechazó haber abandonado a la tripulación, revelando que el 27 de febrero, por razones humanitarias, las fuerzas esrilanquesas ya habían intervenido para evacuar a un marinero herido de esa misma flotilla.
Días después, el 4 de marzo, Estados Unidos torpedeó al IRIS Dena, dejando un saldo de al menos 84 muertos y 32 heridos.
«No importa qué protestas o presiones externas puedan existir, no entramos en pánico ni actuamos de manera imprudente», sentenció el jefe de Estado, defendiendo que las decisiones se toman protegiendo la neutralidad y la soberanía de Sri Lanka.
De la flotilla original de tres buques, el presidente solo aclaró el destino de dos, el hundido IRIS Dena y el IRIS Bushehr, ahora bajo custodia esrilanquesa.
El paradero del tercer navío de guerra no fue mencionado en su comparecencia.









