Vehículos militares israelíes maniobran en la localidad libanesa de Kfar Kila, al sur del Líbano. EFE/EPA/Atef Safadi

Irán advierte de una guerra prolongada y dice que empleará nuevas armas estratégicas

Redacción Internacional (EFE).- La Guardia Revolucionaria de Irán advirtió este viernes que el país está preparado para una guerra prolongada y aseguró que empleará nuevas armas estratégicas en futuras operaciones.

El portavoz de la Guardia Revolucionaria iraní (IRGC, por sus siglas en inglés), el general de brigada Ali Mohammad Naeini, afirmó que las ofensivas lanzadas hasta ahora solo han utilizado «una fracción» de las capacidades militares iraníes, según un comunicado recogido por la televisión local Press TV.

«Irán está preparado para una guerra larga para castigar al agresor», declaró Naeini, quien aseguró que Teherán desplegará en próximas fases del conflicto una nueva generación de armamento estratégico que aún no ha sido utilizado a gran escala en el campo de batalla, sin dar más detalles.

El portavoz añadió que «nuevas iniciativas y armas están en camino» y advirtió de que los adversarios de Irán pueden esperar «golpes dolorosos en cada próxima oleada operativa».

El Líbano amanece con nuevos bombardeos en el sur del país

El Líbano amaneció este viernes con el registro de nuevos bombardeos en los barrios periféricos en el sur de la capital, Beirut, y también en el sur del país, según reporta la Agencia Nacional de Noticias libanesa (ANN).

La agencia informó de bombardeos cerca de Baalbek, en el este del país; ciudades del sur del Líbano como Touline o Srifa y los suburbios de la capital como Haret Kreik, que ya han sido objetivo de los ataques desde el pasado lunes.

Durante la noche del jueves, Israel emitió órdenes masivas de evacuación para estos barrios del extrarradio y lanzó algunos bombardeos con cuentagotas de lo que se esperaba que fuera una oleada intensa.

El Ejército israelí redobló su ofensiva durante la madrugada libanesa. Por la noche del jueves, anunció la operación específicamente contra el sur de Beirut, sin mencionar los otros lugares alcanzados según la ANN.

Israel mantiene una intensa campaña de bombardeos contra el sur y el este del Líbano, además de las afueras de la capital, con el objetivo de combatir al grupo chií Hizbulá. Los ataques dejan ya 123 fallecidos, 683 heridos y decenas de miles de desplazados, en el peor estallido de violencia desde el alto el fuego de finales de 2024 entre ambos países.

Desde Líbano, Hizbulá, aliado de Irán, sigue atacando el norte de Israel, con un alcance limitado, como represalia por la operación conjunta entre el Estado judío y Washington sobre Teherán y la cúpula política y militar iraní.

Arabia Saudí, Catar y Kuwait interceptan misiles

Los sistemas de defensa de Arabia Saudí, Catar y Kuwait interceptaron este viernes varios misiles en su espacio aéreo, según informaron sus gobiernos en el séptimo día de la guerra entre Israel y Estados Unidos contra Irán.

El Ministerio de Exteriores de Arabia Saudí informó en las últimas cuatro horas sobre varios derribos. Según los comunicados, las defensas del país interceptaron y destruyeron un misil de crucero al este de la gobernación de Al-Kharj y, posteriormente, otro en la misma zona.

Además, fue derribado un dron en la región oriental del país, sin que se precisara la ubicación exacta. En un cuarto ataque, las fuerzas de defensa aérea destruyeron tres misiles balísticos que se dirigían hacia la base aérea Príncipe Sultán.

El Ejército de Kuwait, por su parte, informó que sus defensas aéreas «están actualmente haciendo frente a ataques con misiles y drones hostiles que han penetrado el espacio aéreo».

La defensa aérea de Catar también aseguró haber frustrado un ataque con drones contra la base de Al Udeid en Doha, que alberga efectivos estadounidenses.

Es el séptimo día de conflicto, después de que EE.UU. e Israel lanzaran una ofensiva contra Irán el pasado sábado que ha dejado 1.230 víctimas mortales, según la agencia pública Fundación de los Mártires y Asuntos de los Veteranos del país.

Irán ha respondido con bombardeos sobre Israel, provocando 10 muertes, y contra países aliados de Estados Unidos en el golfo Pérsico y sus legaciones estadounidenses, como consulados, embajadas y bases militares.