Fotografía de archivo de una vendedora china de frutas, en Pekín (China). EFE/How Hwee Young

El IPC chino acelera en febrero hasta el 1,3 %, su mayor avance en tres años

Pekín (EFE).- El índice de precios al consumidor (IPC), principal indicador de la inflación en China, aumentó en febrero un 1,3 % interanual, su mayor avance desde comienzos de 2023, impulsado en parte por factores estacionales relacionados con el Año Nuevo lunar.

Las cifras divulgadas hoy por la Oficina Nacional de Estadística (ONE) reflejan un ritmo de avance 1,1 puntos superior al 0,2 % registrado en enero y quedan por encima de lo esperado por los analistas, que anticipaban un aumento más moderado, del 0,8 %.

En la comparación intermensual, el dato aceleró hasta un 1 %, frente al incremento del 0,2 % anotado el mes anterior.

El estadístico de la ONE Dong Lijuan atribuyó el repunte de los precios al efecto del Año Nuevo lunar, principal época festiva del país y con un fuerte impacto sobre el consumo, que en 2026 concentró una mayor actividad económica durante febrero, mientras que en 2025 estuvo repartida entre el primero y el segundo mes del año.

Según explicó Dong, la mayor demanda durante el período festivo impulsó especialmente los precios de servicios relacionados con los viajes y el ocio, como billetes de avión, alquiler de vehículos, paquetes turísticos y alojamiento hotelero.

Asimismo, el experto apuntó al encarecimiento de algunas materias primas en los mercados internacionales, que elevó ciertos precios industriales en el mercado doméstico, como las joyas de oro o los combustibles.

Los precios

En cualquier caso, la institución destacó que la inflación subyacente, que excluye los precios alimentarios y energéticos por su volatilidad, se situó en el 1,8 % interanual.

Dong atribuyó el avance del IPC al «aumento de los precios internacionales de las materias primas, el rápido crecimiento de la demanda interna en algunos sectores y la continua eficacia de las políticas macroeconómicas». 

La ONE también hizo público el índice de precios a la producción (IPP), que mide los precios industriales y que en febrero moderó su caída interanual hasta el 0,9 %, frente al descenso del 1,4 % registrado en enero.

Dong atribuyó esta evolución a la subida de precios del petróleo y en sectores como la minería y la metalurgia de metales no ferrosos y al efecto de las políticas macroeconómicas orientadas a estabilizar la actividad industrial. 

El primer ministro chino, Li Qiang, avanzó la semana pasada, al presentar el informe de trabajo del Gobierno ante la Asamblea Nacional Popular (Legislativo), que Pekín aspira este año a un crecimiento de «entre el 4,5 % y el 5 %», con una inflación en torno al 2 %.