Fotografía de archivo de soldados ecuatorianos patrullando en el sector de Carapungo, en Quito (Ecuador). EFE/ José Jácome

El FBI abre una oficina en Ecuador para apoyar el combate del crimen organizado

Guayaquil (Ecuador)(EFE).- Ecuador y Estados Unidos firmaron este miércoles un acuerdo con el que formalizaron la apertura de la primera oficina del Buró Federal de Investigaciones (FBI, en inglés) en el país andino, que tendrá como objetivo apoyar en el combate contra los grupos del crimen organizado internacional.

«Esta es una alianza que permitirá enfrentar con mayor eficacia a las redes del crimen organizado trasnacional», dijo el ministro del Interior ecuatoriano, John Reimberg, durante el acto, desarrollado en la capital Quito.

Además de la apertura de la oficina, se creó una nueva unidad policial que permitirá a ambos países mejorar su capacidad conjunta para «identificar, desmantelar, y llevar ante la Justicia a quienes trafican drogas, lavan dinero, contrabandean armas, y financian el terrorismo», de acuerdo a la información proporcionada por la Embajada de Estados Unidos en Ecuador.

La misión diplomática estadounidense añadió que el acuerdo crea un «marco para compartir información, coordinar operaciones, desarrollar capacidades y llevar a cabo investigaciones paralelas contra organizaciones terroristas extranjeras y transnacionales».

El ministro Reimberg aseguró, tras la firma del acuerdo, que los trabajos del FBI con la Policía ecuatoriana iniciarán «de inmediato», ya que ya hubo «capacitación y preparación» previa.

Colaboración previa del FBI en casos relevantes

En la firma del memorando, en el que no hubo una convocatoria abierta a la prensa, estuvieron presentes también la vicepresidenta de Ecuador, María José Pinto, y el encargado de Negocios de la embajada estadounidense, Lawrence Petroni, quien catalogó el hecho como un «hito muy importante» en la cooperación entre ambos países.

El diplomático recordó que equipos del FBI ya han colaborando antes con las fuerzas de seguridad ecuatorianas, como cuando llegaron al país tras el asesinato en 2023 del candidato presidencial Fernando Villavicencio y, en 2025, cuando un carro bomba explotó en los exteriores de unas oficinas pertenecientes a la familia del presidente Daniel Noboa, en Guayaquil.

Estados Unidos se ha convertido en un socio clave para Ecuador en la «guerra» que el presidente Noboa declaró desde inicios de 2024 contra las bandas criminales, a las que catalogó de «terroristas» por ser las causantes de la peor crisis de violencia de la historia del país, lo que ha llevado a que figure a la cabeza de Latinoamérica en índice de homicidios.

Este acuerdo se suma a las operaciones militares conjuntas que ambos países iniciaron la semana pasada en suelo ecuatoriano contra organizaciones «terroristas», en las que bombardearon y destruyeron un campamento de entrenamiento de los Comandos de la Frontera, uno de los grupos criminales disidentes de la extinta guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).