Kabul/Islamabad (EFE).– El Ministerio de Defensa del Gobierno talibán anunció este viernes haber ejecutado ataques aéreos contra «centros militares estratégicos e instalaciones de las tropas paquistaníes» en el noroeste de Pakistán, en una nueva represalia dentro de la escalada bélica que mantienen ambos países desde el pasado 22 de febrero.
En un comunicado oficial, Kabul aseguró que sus Fuerzas Aéreas atacaron la zona de Kohat, en la provincia paquistaní de Khyber Pakhtunkhwa, «en respuesta a las incursiones nocturnas del régimen militar paquistaní».
Según la versión afgana, en estos ataques «la fortaleza militar de Kohat fue destruida y se atacó con precisión el centro de mando de las operaciones de guerra de la Línea Durand».
El ministerio talibán afirmó que las instalaciones, depósitos y áreas residenciales de los soldados fueron «arrasadas, causando fuertes bajas y pérdidas materiales».
Este contrataque es la respuesta a una incursión aérea ejecutada horas antes por Pakistán.
‘Operación Ghazab Lil Haq’
Bajo el nombre de ‘Operación Ghazab Lil Haq’, fuentes de seguridad de Islamabad confirmaron ataques aéreos «exitosos» contra «cuatro escondites terroristas, que incluyen instalaciones militares vinculadas a los talibanes afganos y a Fitna al-Khawarij», término empleado por Pakistán para referirse al grupo insurgente Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP).
Según el reporte paquistaní, los bombardeos nocturnos tuvieron como objetivo la infraestructura del Cuerpo 313 en Kabul, campamentos terroristas en Paktia y la instalación de almacenamiento de petróleo en el aeródromo de Kandahar, junto con la infraestructura logística adyacente.
Además, Islamabad advirtió que las operaciones «continuarán hasta que se alcancen los objetivos».
A primera hora del día, el portavoz del régimen afgano, Zabihullah Mujahid, había denunciado que los bombardeos de Islamabad impactaron en zonas residenciales provocando la muerte de mujeres y niños.
Un atentado con bomba mata a seis policías en Pakistán
Por otra parte, al menos seis policías murieron y otro resultó herido este viernes en un atentado con bomba perpetrado contra un vehículo policial en el noroeste de Pakistán, el ataque con más víctimas registrado en el país desde que estalló la actual escalada bélica con Afganistán a finales del mes pasado.
«Un artefacto explosivo improvisado alcanzó a una furgoneta de la policía (…), incidente en el que seis policías, incluido el oficial al mando», murieron y otro agente resultó herido, confirmó a EFE Haseeb Ullah, funcionario del centro de control policial de Lakki Marwat.