Ginebra (EFE).- El número de personas obligadas a huir de sus hogares en el Líbano desde que el 2 de marzo escalaron las hostilidades entre Israel e Hizbulá ha aumentado hasta casi un millón de desplazados, indicó este viernes la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), que pide 19 millones de dólares para ampliar su respuesta de emergencia ante este éxodo interno.
«A medida que las cifras aumentan rápidamente, las familias necesitan con urgencia refugio seguro, agua potable, atención sanitaria y protección. La OIM solicita apoyo inmediato para prestar asistencia vital y llegar a quienes se han visto más afectados por esta crisis», destacó en un comunicado su directora general, Amy Pope.
Según la agencia de Naciones Unidas, más de 128.000 personas se alojan actualmente en refugios colectivos, aunque la mayoría de los desplazados ha buscado refugio con familiares y comunidades de acogida, mientras que otros duermen en coches o al aire libre en las calles.
«La repentina llegada de familias desplazadas está ejerciendo una presión considerable sobre las infraestructuras locales, la vivienda y los servicios públicos, lo que agrava aún más la escasez de recursos en zonas que ya afrontan dificultades económicas», lamentó OIM.