Ankara (EFE).- El ministro de Exteriores de Turquía, Hakan Fidan, aseguró este sábado que su país «no caerá en provocaciones» que le arrastren a la guerra iniciada por los ataques de Estados Unidos e Israel a Irán, un día después de que un nuevo misil disparado desde este país fuera derribado por la OTAN en el espacio aéreo turco.
«Nos oponemos absolutamente a ser arrastrados a esta guerra. Tenemos la plena determinación de no caer en provocaciones», aseguró durante una rueda de prensa en Ankara junto a su homólogo bangladesí, Khalilur Rahman.
Turquía confirmó la víspera que un misil lanzado desde Irán y que penetró en el espacio aéreo turco fue derribado por sistemas de defensa de la OTAN ubicados en el mediterráneo oriental, en el tercer episodio de este tipo desde que comenzó la guerra en Irán, hace dos semanas.
Negociación diplomática para acabar con la guerra
Al respecto, Fidan dijo que el Gobierno iraní le ha asegurado que no tienen relación con ese ataque.
«Estamos analizando con total franqueza con ellos esta contradicción entre las declaraciones y la realidad», afirmó el ministro.
Fidan volvió a pedir una negociación diplomática para acabar con la guerra y dijo que la prioridad de Turquía es evitar que la guerra se expanda por la región.
«Los ataques contra Irán deben parar inmediatamente. E Irán debe dejar de atacar a países en la región», reclamó.
Fidan expresó su preocupación por una expansión del conflicto y advirtió de que podría conducir a «hostilidades duraderas e irreversibles».
Además, dijo que a la guerra no solo amenaza la seguridad regional y la dimensión humanitaria, sino también la estabilidad de la economía mundial.
Además, volvió a acusar al primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, y a sus «políticas expansionistas y su ideología fundamentalista» de provocar el conflicto en Irán.
«Es imposible para nosotros ignorar el hecho de que Israel imponga sus cálculos geopolíticos en la región a través de intervenciones externas», afirmó Fidan, alegando que Netanyahu también pretende arrastrar al Líbano a otro desastre humanitario y a la inestabilidad.